–1167– Santiago de Compostela, 7-9 de julio de 2021 ¿Qué nos pueden aportar los conceptos umbrales a la educación superior? CALDUCH, ISAAC Universitat de Barcelona (España) RATTRAY, JULIE Durham University (Reino Unido) Descripción general de la pregunta de investigación y objetivos En 2003, Meyer y Land publicaron su artículo seminal proponiendo la noción de concepto umbral, que pos- teriormente se transformó en un marco teórico completo: ’Treshold Concepts Framework’ (Land, Meyer y Flanagan, 2016; Timmermans y Meyer, 2017). Este marco defende que dentro de cada disciplina existen un conjunto de conceptos que tienen el potencial de transformar el estudiante para que adquiera los modos de razo- nar, actuar y ser propios de un profesional de dicha disciplina. Cabe puntualizar que, aunque la noción original haga referencia a conceptos, cabe entenderlos desde una perspectiva más amplia que no excluya otros umbrales de aprendizaje no puramente conceptuales. En sus propias palabras: “Un concepto umbral puede considerarse como un portal, que abre una nueva manera de pensar acerca de algo que antes era inaccesible. Un concepto umbral representa una forma transformada de entender, interpretar o ver algo sin la que el estudiante no puede progresar. Como consecuencia de la comprensión de un concepto umbral puede producirse una transformación de la percepción que el sujeto tiene de una disciplina, de su propia identidad o incluso de su visión del mundo”. (Mayer y Land, 2003:1, traducido). Los conceptos umbrales se han defnido como transformativos, integradores, probablemente irreversibles, potencialmente problemáticos, delimitados disciplinarmente, discursivos, reconstituyentes y liminales (Meyer y Land, 2003, 2005). En este sentido, para aprender un concepto umbral, el estudiante experimenta un proceso de aprendizaje liminal, caracterizado por ser un proceso dinámico y oscilatorio entre el estado preliminal y el postliminal. Durante este proceso, el estudiante experimenta una transformación tanto epistemológica como ontológica, reconfgurando su propia subjetividad como futuro profesional. Después de quince años desde el primer artículo, se han publicado más de 3000 artículos, varios libros monográfcos, tesis doctorales, a la vez que encontramos muchas instituciones de educación superior que han realizado cambios en sus prácticas pedagógicas. Sin embargo, aún no existen publicaciones de impacto en espa- ñol, ni ha tenido un impacto real en las prácticas pedagógicas de los contextos iberoamericanos. En este sentido, consideramos oportuno presentar a la comunidad iberoamericana cuál es la utilidad de dicha noción y qué nos puede aportar en nuestros contextos para mejorar las prácticas pedagógicas en la educa- ción superior.