…………………………………………………………… 330 1 La contribución de los conocimientos de los alumnos a los procesos de aprendizaje Liliana Tolchinsky Universitat de Barcelona Paulina Ribera Universitat de Valencia El aprendizaje de la lengua escrita, como cualquier otro aprendizaje, es un resultado conjunto del aprendiz y del entorno. Aunque sería más apropiado hablar de los entornos, en plural, ya que este aprendizaje se nutre de múltiples entornos: la familia, la comunidad cercana, la escuela, el aula. La misma multiplicidad impera en los conocimientos y habilidades del aprendiz. El presente trabajo forma parte de un proyecto que estudia la contribución del aula y de los conocimientos del aprendiz al aprendizaje de la lengua escrita (SEJ200605292) pero aquí nos centraremos en la contribución de aprendiz. Nos hemos propuesto, en primer lugar detectar el conocimiento inicial de los niños en lectura y escritura y en un conjunto de ámbitos considerados clave para su aprendizaje y, en segundo lugar comprobar el desempeño de esos mismos niños al finalizar el primer grado de primaria. Aunque la construcción de conocimientos sobre la lengua escrita es muy precoz, en nuestro medio el último año de educación infantil y el primero de educación primaria se consideran clave para este aprendizaje. Por lo tanto, evaluamos esos conocimientos al comenzar el último año de educación infantil (evaluación inicial) y al final de primer curso de primaria (evaluación final). En tercer lugar nos propusimos explicar progresos o retrocesos en el aprendizaje de la lengua escrita. Para ello, comprobamos la incidencia del conocimiento inicial y de las prácticas docentes en los logros de aprendizaje pero también las interacciones y las estrategias que los niños ponen en juego en el aula. Observamos a un grupo reducido de alumnos en actividades de aula caracterizadas por diferentes perfiles de prácticas docentes durante el último año de educación infantil y el primero de educación primaria. Ámbitos involucrados en el aprendizaje de la lengua escrita El aprendizaje de la lengua escrita implica obligatoriamente aprender un sistema de notación que permite producir e interpretar expresiones lingüísticas así como aprender la lengua que se escribe (Ravid y Tolchinsky, 2002). Los conocimientos relacionados con el sistema de notación han sido los más investigados y los que con más frecuencia se han postulado como predictores del éxito en el aprendizaje. Entre ellos, el conocimiento del nombre de las letras se considera íntimamente relacionado con los progresos iniciales en el aprendizaje de la lectura y serviría para descubrir las relaciones letra / sonido y utilizar esta correspondencia para la decodificación de palabras (CardosoMartins, 2001). La correlación entre conocimiento de las letras y conciencia fonológica otra de las habilidades que más frecuentemente se aduce como relacionada con el aprendizaje de la lectura y la escritura – es tan constante que algunos autores sostienen que es imposible separar estas dos habilidades. Existe la convicción creciente que, más que una condición, la conciencia fonológica es una consecuencia o un codeterminante junto con el conocimiento de las letras del