El desarrollo de nuevas industrias en Chile: el caso del cine y el audiovisual. Gonzalo Rivas G.* En las últimas décadas Chile ha experimentado un ritmo de crecimiento muy superior al de épocas anteriores. Tal proceso ha sido impulsado por una sostenida expansión de sectores o actividades en las cuales el país tradicionalmente disponía de ventajas en el concierto internacional (la actividad minera, en particular), pero también por el despliegue de nuevos sectores productivos que hasta hace unos pocos años apenas tenían figuración en las cuentas nacionales y mucho menos en nuestras exportaciones. Sin duda el caso más emblemático es el de la industria del salmón, pero la lista es bastante larga e incluye sectores como los del vino, el aceite de oliva, el cerdo, los berries, el turismo de intereses especiales o la exportación de servicios off-shoring. Son sectores que tienen en común haberse expandido fuertemente en pocos años y logrado competir con éxito en el mercado global. Sin duda, la apertura comercial, el creciente y favorable acceso a nuevos mercados generado por los tratados comerciales, y un entorno macroeconómico e institucional estables han estimulado el espíritu de búsqueda de emprendedores nacionales y también extranjeros. Pero, ¿es eso todo? ¿Bastan esas condiciones generales para estimular la generación de nuevas actividades exitosas en una economía? En un influyente artículo (Haussman, R. y Rodrick, D. 2003) denominan “auto-descubrimiento” a este proceso de generación de nuevos sectores competitivos. Parte de los desafíos del desarrollo es aprender qué es lo que el país es capaz de hacer bien, lo cual esta lejos de ser evidente, pues países similares presentan significativas diferencias en sus estructuras productivas y exportadoras. Este aprendizaje involucra un grado importante de experimentación, un proceso de prueba y error en el cual el éxito no está garantizado. De acuerdo a los autores mencionados, dada su naturaleza, este proceso está lejos de ser automático y requiere del apoyo de intervenciones públicas. Sin embargo, tales intervenciones para ser efectivas deben cumplir con un conjunto de requisitos. El objetivo de este artículo es analizar, a través del análisis del caso de la industria del cine (comercial y publicitario), de qué manera la política de fomento productivo impulsada en estas dos últimas décadas en Chile ha abordado este tema. Una particularidad de este trabajo es que en vez de enfocarse en sectores que se han revelado como plenamente competitivos, como algunos de los mencionados más arriba, nos concentramos en una actividad que ha experimentado una interesante expansión, pero que aún no se consolida como clara “ganadora”. Se trata del sector audiovisual (particularmente el cine) el cual destaca, además, por tratarse de una actividad tecnológicamente intensiva. De esta forma se busca captar mejor el proceso de definición de la intervención pública y la forma cómo se están abordando los desafíos aún no resueltos en este caso. * El autor agradece la valiosa colaboración de Marcia Tolosa en la investigación. .