Archivos de la Filmoteca 72 234 biblioteca B El tristemente desaparecido Domènec Font se impuso, en Cuerpo a cuerpo: Radiografía del cine contemporáneo (Galaxia Gutenberg, 2012) la tarea titánica de aplicar gran parte de la reflexión sobre el cuerpo proveniente de la fenomenología y las cien- cias sociales como la sociología y la antropología al análisis de buena parte de lo mejor del cine de los últimos treinta años. En este propósito el autor se posiciona humildemente ante tal empresa con una perspectiva ensayística, hablando de su tarea como “aplicación de isótopos radioactivos” y afirmando: “Intento tan sólo explorar un camino sinuoso a través de distintas placas sensibles y en esa perspec- tiva aspiro a un modo de reflexión que prescinda de pronósticos previos, aunque pesen sobre ella las hipótesis exploratorias y el eco de las imágenes soñadas. Es posible aplicar isótopos radioactivos sobre el cuerpo para superar su opacidad, pero es imposible trazar ecografías sobre la espina dorsal del tiempo” (p. 12). La dimensión temporal es muy importante en la existencia de este libro, tanto porque, como el mis- mo autor afirma, el tiempo se ha convertido en una coordenada que ha marcado la teoría del cine en las últimas décadas, como por la necesidad de definir el objeto mismo de cine contemporáneo, que no parece designar un período estable aún. Asumien- do este carácter líquido y la influencia sobre él de la modernidad fílmica de los años sesenta (aún no suficientemente superada), Font asegura partir cro- nológicamente de los años ochenta del siglo pasado solo por comodidad, conociendo que la escritura sobre cine se posiciona en un terreno resbaladizo donde la memoria personal ejerce de sustrato. En su introducción, la obra realiza una compleja y sugerente exposición de motivos, consciente de algunas problemáticas que (ya apuntadas levemen- te en mis palabras anteriores) es necesario tener en cuenta para no errar en su dirección: en primer lugar, el estatuto del nacimiento mismo del cine, como tecnología de reproducción que coronó un siglo dominado por el romanticismo, el XIX, don- de, según el autor, el imaginario humano vivió un agitado estado onírico. La importancia de los esta- dos paralelos, los mutantes, los espectros y los fan- tasmas caracterizaron el siglo XIX y la experiencia perceptiva en el momento del nacimiento del cine. El estado hipnótico es el que definió al primer es- pectador de cine, ansioso por experimentar estados alterados de la mente: desde este punto de vista, el autor justifica el surgimiento de lugares anterior- mente impensables, las salas de cine, donde, casi a modo de cavernas, era posible suspender la cons- ciencia, la percepción tradicional. Como ya apunta Derrida, el deseo de relación con los fantasmas se inscribe como motivo funda- El cuerpo y su potencia ANA SEDEÑO VALDELLÓS Universidad de Málaga > Cuerpo a cuerpo: Radiografía del cine contemporáneo DOMÈNEC FONT Barcelona, Círculo de Lectores, Galaxia Gutemberg, 2012