FMC. 2006;13(10):637-54 641 T ERAPÉUTICA Destapar y mojar las suturas durante las primeras 48 horas tras una cirugía menor no aumenta la incidencia de infección Heal C, Buettner P, Raasch B, Browning S, Graham D, Bidgood R, et al. Can sutures get wet? Prospective randomised controlled trial of wound management in general practice. BMJ. 2006;332(7549):1053-6. doi:10.1136/bmj.38800.628704.AE (published 24 April 2006) Objetivo. Comparar el riesgo de infección entre las suturas cutáneas en ci- rugía menor que se descubren y mojan desde las primeras 48 h y las que se mantienen secas y tapadas durante esas primeras 48 h. Diseño. Ensayo clínico multicéntrico con grupo control. Emplazamiento. Cuatro centros de atención primaria en el área de Mac- kay, Queensland, Australia (zona de clima tropical). Población de estudio. 857 pacientes (media de edad, 44 años; el 64% mujeres) a los que se extirpó una lesión cutánea en condiciones protocoliza- das. Se excluyó a los pacientes con lesiones en la cara, pacientes en trata- miento con antibióticos o con inmunosupresores, heridas en urgencias, he- ridas que exigieron un cierre por planos y quistes epidérmicos; 13 pacientes se perdieron en el seguimiento (se siguió al 98,5% de los pacientes aleato- rizados). Intervención. Se dio a los pacientes instrucciones verbales y escritas sobre los cuidados postoperatorios de la herida. Al grupo de intervención (442 pa- cientes) se indicó que quitara el apósito dentro de las primeras 12 h (tiempo que se considera razonable para absorber el sangrado posquirúrgico) y des- pués podía bañarse normalmente (evitando usar el antiséptico o jabones) hasta que se retirara las suturas. Al grupo control (415 pacientes) se le indi- có mantener el apósito y no mojar la herida durante las primeras 48 h, des- pués podía bañarse normalmente (evitando usar el antiséptico o jabones) hasta que se retirara las suturas. Medición del resultado. Un médico o una enfermera adiestrados evaluaron la presencia de datos clínicos de infección el día de la retirada de las sutu- ras, o antes si el paciente percibiera dichos indicios de infección. La defini- ción de infección se basa en los criterios de los Centers for Disease Control and Prevention (CDC): la infección debe producirse en los 30 días posterio- res a la cirugía y debe haber secreción (o hay infección diagnosticada por el médico o éste prescribe antibióticos); el absceso del punto no se considera como una infección. Resultados principales. 74 (8,6%) del los 857 pacientes presentaron in- fección de la herida. En el grupo de la intervención la tasa fue del 8,4% y en el grupo control, el 8,9%. No hubo diferencias significativas en la tasa de in- fección entre ambos grupos (p < 0,05; intervalo de confianza del 95% para la diferencia de los tasas de infección, –0,028). Por tanto, no hubo diferen- cias estadísticamente significativas entre el grupo de la intervención y el grupo de control. Conclusiones. Las suturas de la piel en cirugía menor se pueden destapar y mojar las primeras 48 h sin aumentar el riesgo de infección. Comentario A pesar de las escasas referencias bibliográficas al respecto, es nor- ma en cirugía menor que las heridas puedan ser destapadas y moja- das después de las primeras 48 h. Una excepción a esta regla podría plantearse en clima húmedo y caluroso (como en este estudio). En esas circunstancias, la excesiva sudoración en un entorno oclusivo puede humedecer en exceso la sutura y macerar la herida. Dado el elevado número de suturas que se realizan en cirugía me- nor, es relevante conocer cuáles son los cuidados posquirúrgicos más eficaces y más cómodos para el paciente. Por ello este estudio es pertinente. Sin embargo, la realización de este tipo de estudios comparativos es difícil, puesto que hay multitud de variables poco controlables, como la variabilidad en la técnica quirúrgica entre distintos médi- cos, la diferencia de autocuidados por los pacientes, el tipo, la loca- lización y el tamaño de la lesión extirpada; la edad, las enfermeda- des o la medicación concomitantes, que pueden alterar la cicatriza- ción (corticoides, diabetes mellitus, tabaquismo, pacientes anticoagulados, insuficiencia venosa, etc.). Otro aspecto que se une a la dificultad es la subjetividad del observador al medir los resulta- dos. Estos hechos son patentes en el estudio y los autores lo valoran co- mo potenciales sesgos que limitarían el valor de los resultados; así, respecto de la variable que se mide (tapar o no tapar la herida du- rante 48 h y mojar o no mojar la herida en 48 h) y su posible factor de confusión, al medir los dos aspectos juntos y sin cuantificar o respecto de los grupos de comparación y su homogeneidad (aunque los resultados del estudio indican la ausencia de diferencias signifi- cativas) en que algunas variables de importancia en el riesgo de in- fección (diabetes, tabaco) no aparecen. Aunque de este estudio se excluyó las lesiones en la cara, la selec- ción de los casos debería haberse limitado probablemente a una so- la región anatómica, ya que determinadas localizaciones tienen un mayor riesgo de infecciones (extremidad inferior), especialmente en pacientes de edad avanzada y/o con isquemia periférica. Por otra parte, es discutible que el absceso del punto (absceso loca- lizado en la zona de contacto entre la sutura y la piel, fuera de la in- cisión cutánea) deba excluirse del cómputo de infecciones en ciru- gía menor cutánea (como se asume en este estudio), si se emplean materiales de sutura modernos (nailon). A pesar de todas estas limitaciones, este estudio permite recomen- dar a los pacientes que van someterse a una intervención de cirugía menor que, si lo desean, pueden descubrirse y mojar con modera- ción la herida tan pronto como las primeras 12 h, especialmente en zonas con climas cálidos y húmedos. Aunque este estudio excluye las lesiones en la cara, la baja tasa de infecciones que se produce en esa zona quirúrgica (debido a su abundante vascularización) hace presumible aplicar las mismas conclusiones a esta región anatómica. José María Arribas Blanco a y José Ramón Castelló Fortet b a Medicina de Familia. Centro de Salud Universitario Cerro del Aire. Majadahonda. Madrid. b Cirugía Plástica y Reparadora. Hospital Universitario Puerta de Hierro. Madrid. España.