209 Entrevista a Irene Cardona Jacqueline Cruz New York University Madrid Irene Cardona (Cáceres 1973) es directora de cine, guionista y actriz. Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y formada en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, Cuba (Graduada en Dirección), y en el Estudio de Formación del Actor ―Juan Carlos Corazza‖, ha dirigido los cortometrajes ―Varada‖ (2000), del que también es productora, y ―La cigüeña‖ (Premio Extremadura a la Creación 2002) y los documentales ―La batalla de Badajoz‖ (2005) y ―Después de la batalla‖ (2006), producidos por Tragaluz. En 2008 escribió y dirigió el largometraje Un novio para Yasmina, por el que logró la candidatura al Goya a la Mejor Dirección Novel en 2009 y otros importantes premios en festivales nacionales e internacionales (tres Biznagas de Plata Mejor Película, Premio del Público y Mejor Actriz para María Luisa Borruelen el Festival de Málaga, ZonaCine 2008, Premio Fundación Borau a la Mejor Ópera Prima en el Festival de Nantes y Premio del Público en el Festival de Cine del Mediterráneo de Montpellier, entre otros). Esta entrevista, que fue realizada por escrito en mayo de 2009, explora sus opiniones sobre la situación de las mujeres en el cine español y la existencia (o no) de una ―mirada femenina‖ diferencial, y analiza en profundidad la representación de las mujeres y de l@s inmigrantes en Un novio para Yasmina, que tiene, entre otras particularidades, la de ser prácticamente la única película española que aborda el fenómeno de la inmigracion en clave de comedia. Jacqueline Cruz: ¿Te has sentido discriminada como mujer en algún momento de tu carrera? Irene Cardona: ¡Aaaaaahhhhh! ¿Por qué se plantea así la pregunta? La propia manera de formularla implica, en primer lugar, la aceptación de que exista discriminación ―por ser mujer‖. En segundo lugar, ¿qué es ser mujer? ¿Tener tetas, llevar moño, tener problemas de conciliación de la vida laboral con la vida profesional? ¿Hay sólo una manera de ser mujer? Entiendo que cuando algunas mujeres nos rebelamos ante este tipo de preguntas es porque estamos cansadas de nuestra identificación como víctimas discriminadas. Es un discurso de doble filo, legítimo por una parte para permitir la lucha por la igualdad, pero también causa de que se perpetúe la imagen de la mujer como víctima eterna. Lo que me hace gritar es que ésta sea la primera pregunta de una larga entrevista. ¿Por qué no me preguntan qué han aportado las mujeres al cine? ¿Quién es la directora que más admiro? ¿Si me he sentido… feliz como mujer, fuerte como mujer, poderosa como mujer, amada como mujer, y no sólo discriminada como mujer, en algún momento de mi carrera?