El relato histórico como metáfora cultural Beatriz MONCÓ Universidad Complutense En la embajada española de Roma, el 6 de enero de 1587, venía al mundo un niño que gobernaría los destinos españoles durante casi un cuarto de siglo. Cincuenta y ocho años más tarde, por los vericuetos de las enlodadas calles madrileñas, la copla iba de boca en boca: Al fin murió el Conde Duque plegue al cielo que así Sea, si es verdad, España, albricias y si no, lealtad, paciencia 1. 1 El Barroco español, y sobre todo el siglo XVII, es tiempo de letras. Letras no sólo en su acepción semántica más abstracta y artística, que apellida «oro» a nuestro tiempo, sino también en tanto que ellas, sus creadores, los textos que entre ambos configuraron, la palabra, en fin, diseñada por la pluma y el genio de algunos hombres recrearon y esculpieron en historia tanto el ethos como elpathos de nuestros antepasados. La historia, la memoria cultural y colectiva de los pueblos, se yergue sobre palabras. En ellas y con ellas se expresa tanto lo que uno fue como lo que cree ser. La palabra es así creadora de imaginación (aún más cuanto mayor es su nacimiento de ella). La palabra transforma experiencias al dotarlas de claves diferentes, metamorfosea tiempos y espacios cuando aletea alrededor del recuer- 1. Corresponde a la página 174 de Sáiiras políticas (Egido nY 38). Se titula «A la muerte del Conde Duque. Romance».. Revista de antropología social, núm. 2. Editorial Complutense, Madrid, 1993