como en español actual * Tomás Jiménez Juliá Universidad de Santiago de Compostela Publicado en Verba. 30 (2003), 117-161 1. INTRODUCCIÓN 1.1. El objetivo del presente artículo es la identificación de los rasgos gramaticales que definen cada uno de los distintos como en español. Hablar de distintos como supone ya una toma de postura teórica sobre el problema: la consideración de que existen ‘varios como’, y no uno solo con distintas posibilidades contextuales. Dadas estas posibles diferencias de concepto, antes de introducirnos en los distintos tipos de como que podemos encontrar en español actual, trataré de dejar clara la visión de la que aquí se parte acerca de su diversidad. Naturalmente, no es mi intención entrar en profundidad en cuestiones teóricas sobre la consideración de las unidades gramaticales, pero considero necesario justificar, siquiera brevemente, la concepción de la que parto, tanto en general, como a propósito de los como. En gramática es habitual que nos encontremos con elementos, históricamente unitarios, que pueden aparecer con distintos valores gramaticales, conservando un contenido básico similar. Es, por ejemplo, el caso de esta casa, la casa esta o ésta, de mi casa y esta casa mía o, por la misma razón, de el niño y él. El mismo problema puede aplicarse a —¿cómo estas? — Pues como me ves, como siempre; y como me lo preguntes otra vez me enfado. Las dos posturas habituales para explicar esta duplicidad —a veces, verdadera polivalencia— de unidades provenientes de un mismo tronco y diferenciadas en cuanto a sus valores gramaticales son (a) se trata, efectivamente, de una sola unidad, o (b) estamos ante unidades derivadas de un tronco incial, pero que se han diversificado con el tiempo, convirtiéndose en unidades distintas. La primera postura (a) tiene dos tipos de defensores: los que ven las unidades gramaticales desde la perspectiva del signo, o, más exactamente, del significado del signo, y los que, en último término, niegan que haya diversidad en los ejemplos propuestos (para lo cual suelen elegir los ejemplos menos conflictivos). Los primeros son aquéllos que explican la gramática desde el contenido, y no desde la expresión concreta mediante la que se manifieste. Con respecto a como, han defendido su unicidad desde esta óptica Morera (1990), Trujillo (1990) o Schmidely (1991) con argumentos derivados de la identidad básica del contenido, solo alterada por la diversidad de contextos. Con carácter general, a propósito de los llamados pronombres, son también ‘unitaristas’ Jespersen (1924), Fernández Ramírez (1951) y, de un modo ligeramente diferente, Bello (1847). En este caso se aplica a estas unidades (determinantes, adjetivos, pronombres) la carácterística básica de la anaforicidad para asegurar su carácter de pronombre, y se trata su diversidad de contextos de modo similar a como se * Este trabajo se inscribe en el marco del proyecto “Evaluación lingüística de déficit que inciden en gramática” que recibe soporte económico de Xunta de Galicia (PGIDTOOPXI20401PR) y del Ministerio de Ciencia y Tecnología (BFF2001-3234-C02.01). 1