[ 249 ] Acta Poetica 342 julio-diciembre 2013 (249-252) Esther Cohen, Con el diablo en el cuerpo, México, Universidad Nacional Autónoma de México / Taurus, 2013. ¿Qué tipo de libro es Con el diablo en el cuerpo? Yo lo llamaría una pequeña incisión en los lienzos del renacimiento. un corte que nos invita a mirar detrás de las ideas político-religiosas-flosófcas de esa época, que nos deja ver sus oscuridades y silencios. dos principios éticos acompañan a la autora durante el trayecto. Desde la primera palabra, Esther Cohen nos empapa de la refexión de Derrida sobre lo que implica existir. “Existo, soy asediado por mí mismo que soy”. Y por lo tanto —y aquí está la primera máxima— “hay que darse miedo de ese miedo de uno mismo”. Hay que estar —diría yo— en guardia frente a los fantasmas que proyectamos sobre los otros. el segundo principio surge de la famosa invitación de Walter Benjamin a mostrar el documento de barbarie detrás del documento de civilización. Estas dos máximas son los ojos con que Esther mira el Renacimiento. A través de ellos detalla cómo la bruja se volvió la depositaria de las obsesiones, miedos y deseos reprimidos de esa época; cómo en su afán de levantar el hermoso cuerpo humano y ponerlo en el centro del escenario, la cultura del Renacimiento proyectó sus propias tinieblas sobre la imagen del medievo y, en particular, sobre las hechiceras tradicionales que fueron convertidas en temibles brujas. Esther Cohen nos recuerda que la cultura que pintó a la hermosa Venus de Boticcelli trazó también el cuerpo de la bruja, dibujó su fsionomía, escribió su historia. Todo lo repugnante que no aparecía en los bellos cuadros que ahora conservamos en museos fue llevado hacia los márgenes, fue ubicado en estas cien mil mujeres, quemadas en la hoguera. La autora nos recuerda, a partir de vincular a la bruja con el judío medie- val, la facilidad con la que la civilización occidental ubica toda la maldad en un otro: mujeres, brujas, indígenas, judíos y negros. Así construimos esa ima- gen olímpica de nuestra gloriosa historia, de nuestra identidad limpia, pulcra; de nuestra super humanidad humanista, para usar todos los pleonasmos de la jactancia. Esther Cohen devela que la manera más económica de librarnos de