EL FONDO DOCUMENTAL DE LA ANTIGUA ESCUELA DE VETERINARIA DE MADRID (1792 / 1943) Carlos Flores Varela Mercedes Pérez Montes Archivo General de la Universidad Complutense de Madrid Introducción A finales del año 2001 el Archivo General de la Universidad Complutense de Madrid (AGUCM) emprendió una inspección sistemática de los archivos de cada uno de los centros integrados en esa Universidad, la mayoría de los cuales no habían sido visitados nunca por un archivero. En febrero de 2003 tocó el turno a la Facultad de Veterinaria y, ante los asombrados ojos de los encargados de esta tarea, apareció un conjunto documental que, a primera vista, parecía ser el más importante de cuantos se conservaban en los centros de la UCM. Esta primera impresión se confirmaría después. El objetivo de esta comunicación es presentar esta documentación ante los historiadores de la Veterinaria, la mayoría de los cuales probablemente desconoce aún su existencia. La documentación y su tratamiento Desde el inicio de su andadura, la Escuela parece haberse preocupado por la conservación de los documentos que producía, y podemos afirmar, que ha mantenido gran parte de su archivo. No obstante, además de la documentación custodiada actualmente en el AGUCM, tenemos constancia de la custodia de algunos documentos en la Biblioteca Histórica de la UCM como es el caso de las primeras ordenanzas (1800), así como en el Archivo General Militar de Segovia. La documentación, que se venía albergando en una habitación contigua a la Secretaría de Alumnos de la Facultad de Veterinaria, estaba en su mayoría en legajos, aunque también había libros e infinidad de documentos sueltos. Se hallaba cubierta de polvo y suciedad, aunque la calidad del papel y las condiciones meteorológicas de la capital han permitido que la mayor parte de la misma esté en condiciones de conservación aceptables. No obstante, hay documentos con claros signos de deterioro debido a manipulaciones incorrectas, a plegados inadecuados, e, incluso, a la acción de los roedores. Los traslados entre las distintas sedes que ha ocupado la Escuela, también han dejado huella sobre la documentación, pues hemos encontrado legajos de documentación diferente y de fechas muy lejanas, unidos por cuerda de pita. Las tareas archivísticas realizadas se han llevado a cabo por un equipo de tres personas, dos becarias y una archivera, del Archivo General de la UCM. La organización ha sido, junto con la identificación, sin duda, la tarea más laboriosa. Los legajos más antiguos eran los más fácilmente identificables pues casi en su mayoría conservaban las cartelas originales, mientras que la documentación más reciente era, con mucho, la más desorganizada y dispersa. Una vez clasificados y descritos, los documentos que componen el fondo han sido instalados en cajas de cartón debidamente signaturadas, para protegerlos de agentes de deterioro externos. El traslado de la documentación se ha 1