1 ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA PEDAGOGIA Y LA DIDÁCTICA Carlos E. Vasco U. Práctica, reflexión y praxis. Empiezo con cinco aforismos que pretendo que sean de alta densidad: 1. En el principio era la acción. 2. Los sistemas de acciones se van decantando en prácticas. 3. Sólo los fracasos de las prácticas llevan a la reflexión sobre ellas: nace la praxis. 4. La praxis empieza a transformarse en virtud de esa reflexión. 5. La reflexión empieza a refinarse y a expresarse en forma relativamente autónoma con respecto a la praxis: nace la teoría. Ejercicio de Gimnasia Mental Número 1: Relea en el orden inverso los cinco aforismos, atendiendo a las diferencias y a las relaciones entre teoría-práctica, práctica-praxis, acción-reflexión. Piense en particular que cuando se habla de práctica no se excluye la reflexión: sólo se prescinde de si se da o no se da. Práctica y praxis no son pues categorías dicotómicas: la práctica es una categoría más amplia, y la praxis es una subcategoría más específica que incluye la reflexión. Fíjese en que esta reflexión no es solipsista: se da socialmente en forma dialogal a la vez que individualmente en forma de procesamiento mental. En forma parecida, note que teoría y praxis no son categorías dicotómicas: la teoría es un aspecto de la praxis reflexionada social e individualmente que se ha hecho relativamente autónomo, y además, sin caer en las rigideces mecanicistas de la “praxis teórica” althusseriana, sí puede afirmarse que la producción teórica es un tipo de praxis. Formación y educación. Toda sociedad busca la configuración de sus nuevas generaciones para la supervivencia y la con- vivencia en el sistema social dado. Para referirme a las prácticas (reflexionadas o no) que pretenden lograr esa configuración, hablo de “formación”. Hablo de “educación” cuando la formación ocurre en contextos institucionalizados para ello, como la institución de los tutores o paidagogoi en las mansiones griegas, las escuelas coránicas, los sistemas de aprendizaje gremial, las escuelas catedralicias en la época carolingia, las universidades medievales, la escuela masiva en las sociedades burguesas, etc. 1 Este articulo no hubiera podido elaborarse sin el apoyo de la Fundación John Simón Guggenheim que me otorgó una beca de investigación durante todo el año de 1989, y sin el apoyo de la Universidad Nacional de Colombia que me concedió una comisión de estudios para aprovechar dicha distinción académica. 1 Estas precisiones sobre práctica y praxis en la pedagogía, y sobre formación y educación, provienen de conversaciones con Aracelli de Tezanos. Algunas de ellas quedaron consignadas en los módulos del postgrado en Educación y Desarrollo Humano del CINDE, y en el artículo que ella publicó en la recopilación El Sujeto como objeto de las ciencias sociales (De Tezanos, 1982).