Los norteuropeos residentes en España vistos por los españoles Klaus Schriewer La localidad murciana de Alhama ha experimentado tiempos convul- sos que dividieron a su población. Surgió un conflicto cuando la em- presa constructora Polaris World propuso construir un campo de golf con no menos de 35.000 viviendas pensadas para norteuropeos en el territorio de este municipio. Para su realización era necesario un cambio del plan urbanístico local, lo que transformó las sesiones ple- narias del pueblo en el escenario público del combate local. Ahí se cruzaron los argumentos a favor y en contra de la propuesta que po- dían ser formulados en público. Se habló de los aspectos económicos para el ayuntamiento y la economía local, las ventajas de los propie- tarios de aquellas tierras, sobre el aprovisionamiento del agua como recurso y los efectos para el paisaje. Alhama no es un caso excepcional, más bien es típico entre los municipios del Levante que soñaban con el llamado progreso, no sólo porque al final se aprobó la construcción del campo de golf sino por el sentido, la estructura del discurso que se llevó a cabo. En estos debates sobre nuevas urbanizaciones, los argumentos suelen tratar sobre los impactos económicos (ingresos públicos, economía local, puestos de trabajo etc.) y los impactos ecológicos (medio ambiente, paisaje, agua). Lo sorprendente es que en estos debates nadie ha pre- guntado nunca sobre los impactos sociales y culturales. Es sorpren- dente porque en pueblos como Alhama, con sus apenas veinte mil habitantes, el asentamiento de una población de casi igual número tiene que tener efectos en el mismo día a día del pueblo. 71