1 ÁFRICA Introducción: Contexto histórico de las relaciones sino-africanas El pasado noviembre de 2006 tuvo lugar en Pekín una cumbre China-África sin precedentes, con la participación de 48 Jefes de Estado africanos, de los 53 del continente, y sus respectivas delegaciones, en un acontecimiento que tenía mucho más que de simbólico. El Gobierno chino dio a 2006 el apelativo de “el año chino de África”, lo que, más allá de las retóricas usuales en este tipo de eventos, correspondía a una realidad significativa que tratamos de analizar en este artículo. A pesar de que los vínculos entre China y los países africa- nos no son nuevos, en los últimos años las relaciones sino-africanas han adquirido unos tintes nuevos y extrema- damente significativos. La creciente presencia de China en el África Subsahariana (de ahora en adelante “África” pa- ra simplificar) no se ha notado solamente en las variables económicas de comercio, inversión y flujos de ayuda bilate- ral, sino que está también teniendo un eco significativo en los medios de comunicación (especializados, como The Eco- nomist o The Financial Times, o no) y en el seno de la co- munidad académica con interés por África y Asia. Lo cierto es que, más allá de los indicadores para los cuales hay da- tos anuales actualizados, especialmente en lo que respecta a los flujos comerciales y de inversiones, hay información escasa o poco fiable sobre muchos aspectos de la crecien- te presencia china en África, lo que implica un significativo grado de especulación en lo que se viene publicando recien- temente sobre el tema. En ese sentido, este artículo trata la cuestión también con un inevitable tono especulativo y es- casamente conclusivo. En cualquier caso, este tema dará que hablar en el futuro, y señala una tendencia muy impor- tante, con repercusiones a muy largo plazo, tanto para Áfri- ca y China como para la economía mundial. Las relaciones sino-africanas de los años sesenta y seten- ta vinieron marcadas por el contexto de la Guerra Fría y la competición entre la URSS y China para ganar espacios de influencia en África. Así, China tuvo un papel importante con su apoyo a determinados movimientos de liberación como el de UNITA en Angola (al principio de la guerra, y en oposición al MPLA apoyado por la URSS) o ZANU en Zimbabue, así como a Gobiernos socialistas como los de Tanzania y Zambia, que daban cobijo a los movimientos de liberación anti-apartheid del África Austral. De esta épo- ca datan ejemplos de cooperación como el ferrocarril que unía a Zambia con Tanzania (TAZARA), y daba a la prime- ra una salida al mar en un momento de bloqueo de sali- das alternativas por la existencia de regímenes de apartheid en los países vecinos del sur. En aquella época, Mao Ze Dong aspiraba a liderar un movimiento de países no ali- neados y de orientación socialista, por lo que los movi- mientos de liberación africanos y el surgimiento de líderes carismáticos socialistas como Nyerere (un aliado especial de la China de Mao) dieron pie a varias iniciativas de coo- peración entre esos países africanos y la República Popu- lar China. El objetivo de aislar internacionalmente a Taiwán, a través de la extensión de alianzas a cada vez más países con representación en la ONU, representaba ya entonces una razón para el desarrollo de esos lazos, que se reforzó después de 1980, cuando los vínculos eran menos estre- chos, y que continúa hoy día. Por lo tanto, estas relacio- nes venían marcadas en general por la diplomacia, los proyectos ideológicos, la cooperación militar y el apoyo chino en infraestructuras. Lo cierto es que en esa época China vivía unas circunstancias económicas muy diferen- tes de las actuales y no tenía la capacidad que hoy tiene para influir y dejar notar su presencia como “socio” polí- tico y económico. Tras unos años de menores contactos entre China y Áfri- ca, todo ha cambiado con el boom del crecimiento chino. Su extraordinaria expansión industrial ha cambiado el pe- so de la economía china y, lo que es más importante, su proyección internacional y presencia en la economía mun- China en África: ¿Oportunidad o amenaza? Carlos Oya Profesor Titular de Economía Política del Desarrollo en la School of Oriental and African Studies (SOAS). Universidad de Londres