127 ITINERANCIA Y PASO POR LAS CIUDADES DE LA CORTE REAL PORTUGUESA EN LA BAJA EDAD MEDIA. REINADOS DE FERNANDO I Y JUAN I (1367-1433) Manuela Santos Silva Universidade de Lisboa El ritmo cotidiano de cualquier ciudad de los reinos medievales ibéricos se inte- rrumpía cuando recibía la visita de la corte regia. Ello era debido a que con la familia real llegaba siempre un amplio séquito constituido por una guardia militar, centenas de sirvientes y un gran número de hombres y mujeres que ejercían como cortesanos. Muchas veces «la casa del rey» iba acompañada por la «casa de la reina» y, en oca- siones, también por las de los infantes, alcanzando el conjunto unas dimensiones que difcultaban la instalación de la corte. Las poblaciones que recibían las visitas reales, pese a las expectativas generadas previamente sobre los benefcios que podrían depa- rarles, normalmente acababan desanimadas por el impacto negativo que muchos de los visitantes causaban en su día a día. 1. LA CORTE ITINERANTE La itinerancia era, en la Edad Media, un factor inherente a la condición señorial. Nobles y eclesiásticos en posesión de múltiples señoríos, de donde obtenían rentas, pero en donde también ejercían funciones jurisdiccionales, se desplazaban frecuente- mente procurando hacer llegar los benefcios de su administración presencial a todos los lugares en donde fuese preciso. En Portugal, el reino en el que vamos a centrarnos, el rey, la reina y sus hijos mayores de edad eran los señores de todos los territorios que no contaban con inmunidad. El reino era su señorío y, aparentemente, «las socie- dades medievales atribuían un gran signifcado a la presencia del rey en las diferentes partes del territorio» 1 , proporcionando esa itinerancia «un más cabal conocimiento del espacio y de las gentes del reino» a los monarcas y a sus ofciales superiores 2 . Tal y como afrmara Rita Costa Gomes, especialista en la corte regia medieval portuguesa, «el poder central en la Edad Media es itinerante» 3 . De hecho, era más fácil conseguir 1. Gomes, 1995, pp. 241-242. 2. coelho, 2005, p. 158. 3. Gomes, 2009, p.3: «Le pouvoir central au moyen âge est itinerante».