Avances de Investigación 8 Agroforestería en las Américas Nº 46 2008 El proyecto Captura de carbono y desarrollo de mercados ambientales en cacaotales y otros sistemas agroforestales indígenas en Talamanca, Costa Rica Eduardo Somarriba 1 , Marilyn Villalobos 1 , Leví Sucre, Marina López, Faustina Torres, Abelardo Torres, Kathia Rodríguez Foro INTRODUCCIÓN La deforestación, las quemas y el consumo masivo de combustibles fósiles con fines industriales, comercia- les y residenciales emiten gases a la atmósfera que hacen que el aire se caliente y cambie drásticamente el clima mundial. El dióxido de carbono, el metano, los óxidos de nitrógeno y otros gases contribuyen al calentamiento de la atmósfera, por eso se les conoce como gases de efecto invernadero (GEI). Los impac- tos del cambio climático global en las economías de los países son tan severos y de tal magnitud, que los gobiernos han firmado protocolos y convenciones para regular las emisiones y mitigar los impactos acumulados y actuales de las acciones humanas sobre los GEI. El Protocolo de Kyoto, por ejemplo, ha esta- blecido el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) para mitigar el cambio climático. La reforestación y el manejo de la regeneración natural de árboles en los campos agrícolas podrían utilizarse para fijar carbono atmosférico, producir madera y otros servi- cios arbóreos de utilidad para la finca o la venta y, al mismo tiempo, contribuir a la mitigación del cambio climático y recibir un pago por este servicio ambien- tal. Lo deseable es que anualmente, en cada finca, se fije en los árboles más carbono (C) del que se libera a la atmósfera con la deforestación y la quema de la vegetación para la agricultura. La meta de cada finca es acumular y retener C en los árboles. A este carbono acumulado lo llamamos carbono adicional o +C (se mide en toneladas por hectárea por año). El mercado de certificados de carbono está en una fase de desarrollo y despegue activos. Costa Rica vivió una de las tasas de deforestación más altas del mundo durante los años 70 y 80. En 1950, los bosques cubrían más de la mitad del país, pero en 1995, la cobertura boscosa había caído al 25%. Aproximadamente el 60% de los bosques (1,2 millones de hectáreas de tie- rras) está en manos privadas, fuera de parques nacionales y reservas biológicas. Estimaciones del Banco Mundial indican que el 80% de las áreas deforestadas, casi todas en manos privadas, fueron convertidas en pastos y agri- cultura. La deforestación fue impulsada principalmente por el crédito barato para ganadería y leyes de titulación de la tierra que premiaron la deforestación y la expansión rápida de las redes de carreteras. Esas políticas de incen- tivos han sido eliminadas o modificadas sustancialmente, tornando Costa Rica en uno de los líderes del desarrollo ambientalmente sostenible. Los esfuerzos de Costa Rica por internalizar los servi- cios ambientales provistos por los ecosistemas forestales vienen desde 1979, con la aprobación de la primera Ley Forestal y el establecimiento de incentivos económicos para la reforestación. Leyes posteriores han fortalecido los incentivos para la reforestación, ampliando las opor- tunidades para que participen grandes y pequeños pro- pietarios rurales. La Ley Forestal 7032, aprobada en 1986, creó el Certificado de Abono Forestal (CAF) para incen- tivar la reforestación. En 1990, el CAF fue expandido para incluir el manejo sostenible del bosque (CAPMA) y, en 1995, la conservación del bosque (CAP-2000). En 1996, Costa Rica adoptó la Ley Forestal #7575, la cual reconoció explícitamente que los ecosistemas boscosos proveen a la sociedad costarricense de cuatro servicios 1 Departamento de Agricultura y Agroforestería, CATIE, Turrialba, Costa Rica. Correos electrónicos: esomarri@catie.ac.cr, marilynv@catie.ac.cr