MAPEDUCA: UN PROYECTO PARA LA DIFUSIÓN DE HERRAMIENTAS CARTOGRÁFICAS DIGITALES Y COLABORATIVAS EN LA DOCENCIA UNIVERSITARIA Santiago M. Pardo García, Paloma Hueso González, Noelia M. Moreno Martínez y Jesús M. Vías Martínez Universidad de Málaga mapeduca@uma.es 1. INTRODUCCIÓN Nuestra sociedad de la información y del conocimiento se encuentra inmersa en la era de la postmodernidad, caracterizada por la sucesión de continuos cambios sociales, culturales, ideológicos, políticos, económicos y tecnológicos. Esto hace necesario que en el ámbito de la enseñanza tenga lugar un replanteamiento de la metodología y una redefinición de los roles del profesorado y del alumnado, poniéndose en marcha un nuevo modelo educativo, en el que se le dé prioridad al proceso de aprendizaje sobre el de enseñanza, cobrando sentido el llamado aprendizaje por competencias. En ese contexto, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC en adelante) desempeñan un papel muy importante para favorecer los procesos de enseñanza-aprendizaje. Su aplicación y desarrollo en contextos educativos es necesaria para responder a la demanda de ciudadanos con competencias, habilidades y destrezas digitales. Por otro lado, algunos estudios han señalado que es preciso desarrollar lo que se ha denominado “pensamiento espacial”, una habilidad que permite solucionar problemas mediante el razonamiento, el uso de conceptos espaciales y la visualización. En Estados Unidos, por ejemplo, The National Academies publicó en 2005 un informe en el que se reflexionaba sobre el interés del desarrollo de este pensamiento espacial (National Academies, 2005). En él se aborda el modo en el que el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG en adelante), incorporados a la práctica docente en educación primaria y secundaria (K-12 en los Estados Unidos de América) podría ser especialmente útil para ello. Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y sus aplicaciones de cartografía online y/o colaborativa han experimentado en los últimos años un extraordinario auge, en el marco del desarrollo masivo de las TICs (Geller, 2007). Por tanto, confluyen en ellas dos cuestiones que las hacen especialmente interesantes para su uso educativo: la de hacer posible el desarrollo del pensamiento espacial, y la de motivar el desarrollo de las capacidades relacionadas con las tecnologías de la información. Por ello estimamos que su aplicación en entornos educativos puede ser muy apropiada y positiva. Hay, al menos, tres grupos de razones que deberían motivar un mayor peso de estas herramientas en las aulas. En primer lugar, el hecho de que hacen posible mejorar los procesos de aprendizaje. Esto resulta evidente en un uso educativo vinculado a disciplinas tradicionalmente relacionadas con la cartografía (geografía, ordenación del territorio, urbanismo, arquitectura, etc.), en el que frente a los antiguos documentos estáticos y de difícil manejo (el tradicional mapamundi o globo terráqueo, o la cartografía de gran formato en papel), estas aplicaciones añaden flexibilidad, actualidad y otras muchas posibilidades (Patterson, 2007). Pero también en otras ramas del saber son de aplicación, como han demostrado experiencias basadas en el principio del “knowledge building” (So, Seow y Looi, 2009), que aspiran a la generación de un conocimiento colectivo y georreferenciado, que se construye en sucesivas iteraciones a través del uso de TIC.