1. Introducción Tras el proceso registrado entre los ss. VIII y X en virtud del cual se dejó de comprender y de hablar el latín, sentido ya como una lengua distinta, en el siglo XIII tiene lugar un nuevo proceso que tiene como punto de partida la «toma de conciencia» por parte de los hablantes de la diferencia entre la lengua hablada y la lengua escrita y escuchada 1 , y que pretende equiparar el registro escrito, mayorita- riamente latino a principios de siglo, con el registro hablado y escuchado. La fina- lidad era favorecer la comprensión de los mensajes en un mundo cambiante que celebra el nuevo despertar de las ciudades, el ascenso junto con ellas de la burguesía y, poco a poco, el nacimiento de los Estados que sólo cobrarán auténtica carta de exis- tencia en la Edad Moderna 2 . Dentro de este complejo proceso de retroceso del latín a nivel escrito, impulsado desde la nueva sociedad urbana, jurídica e intelectual de los siglos XII a XIV y, a grandes rasgos, generalizado en toda Europa 3 , el estudio de la introducción del vernáculo en la documentación administrativa y especialmente en la documentación de cancillería resulta particularmente importante: teniendo en cuenta que la identifi- ———————————— * Este trabajo forma parte del proyecto financiado por la Generalitat Valenciana Corpus Docu- mentale Latinum Valencie: de los orígenes a 1336 (GV04B-687). 1 M. VAN UYTFANGHE, «Le latin et les langues vernaculaires au Moyen Âge: un aperçu panora- mique», en M. GOYENS – W. VERBEKE (eds.), The Dawn of the Written Vernacular in Western Europe, Leuven 2003, 1-38, 7. 2 El trabajo más extenso que se preocupa de la proliferación de los «registros escritos» («The development of literacy from and for practical purposes of day-to-day business») sigue siendo el de M. T. CLANCHY, From Memory to Written Record. England 1066-1307, Oxford 1993 2 . J. PAUL, Historia intelectual del Occidente Medieval, Madrid 2003 (=Paris 1998), 327-459, asocia esta proliferación a la aparición y difusión del papel, las órdenes mendicantes y la explosión de la cultura urbana; ello se acompasa con la multiplicación de escritos personales, la transformación de los registros notariales, la aparición paulatina de los juristas y toda una reorganización jurídica 3 Vide e.g. J. PAUL, op. cit. Concretamente este autor considera el papel del latín paradójico en el siglo XIII, ya que por una parte alcanza el uso más amplio de su historia, pero, por la otra, pierde las cualidades literarias que había adquirido en el siglo anterior; es la lengua de la Iglesia, de la enseñanza y las cancillerías, pero apenas produce poesía profana; de hecho, «el latín sufre una verdadera trans- formación por su uso escolar. La sintaxis se simplifica casi hasta la pobreza. El orden de palabras reproduce la mayoría de las veces el de la lengua vulgar. Ya no se piensa en latín, se escribe en una lengua profesional, que es muy distinto. Términos nuevos invaden el vocabulario y dan origen al naci- miento de una jerga comprensible sólo en los medios escolares» (332-333). Latín y vernáculo en los documentos de Jaime I «El Conquistador» * JUAN JOSÉ CHAO FERNÁNDEZ JUAN FCO. MESA SANZ Mª. CARMEN PUCHE LÓPEZ Universidad de Alicante juan.mesa@ua.es Actas do IV Congresso Internaciomal de Latim Medieval Hispânico Lisboa, 12-15 de Outubro de 2005)