“La creación simbólica de la Comunidad Autónoma de Castilla y León”, Castilla en España: historia y representaciones / coord. por Mariano Esteban de Vega, Antonio Morales Moya, 2009, ISBN 978-84- 7800-281-8, págs. 329-352 La creación simbólica de la Comunidad Autónoma de Castilla y León Mariano Esteban de Vega La formación de la Comunidad Autónoma de Castilla y León fue el resultado de un proceso político cuya lógica fundamental obedeció a la dinámica general de la transición a la democracia tras la muerte de Franco, así como a la transformación de un Estado que, ante la fortaleza y la importancia simbólica de los nacionalismos catalán y vasco, debía modificar radicalmente su planta territorial si quería consolidarse. Es verdad que al final del franquismo en las provincias que acabaron integrando la Comunidad Autónoma las expectativas de democracia también estuvieron acompañadas, en algún grado, de sentimientos regionalistas. Estas aspiraciones, descentralizadoras o abiertamente autonomistas, crecieron durante la transición, a medida que la España de las Autonomías tomaba cuerpo y se extendía la idea de que debía implantarse en el conjunto del territorio. Sin embargo, durante toda la etapa preautonómica el regionalismo en Castilla y León tuvo un carácter muy minoritario. Las organizaciones regionalistas (en particular, la Alianza Regional de Castilla y León y el Instituto Castellano-Leonés) consiguieron algún eco social, especialmente entre jóvenes, varones, de extracción urbana y cierto nivel cultural, y disfrutaron de una cierta presencia en el agitado panorama político del final del franquismo y de los comienzos de la transición. Pero tras las elecciones del 15 de junio de 1977 estas organizaciones tendieron a difuminarse y la iniciativa correspondió a los partidos políticos con representación parlamentaria, todos ellos de alcance nacional – UCD, PSOE y, en menor medida, AP-, que fueron los verdaderos creadores de la autonomía 1 . En la medida en que la aparición de la Comunidad de Castilla y León no obedeció esencialmente a una dinámica reivindicativa de carácter endógeno, y dado también que 1 Véase M. Esteban de Vega y E. Berzal de la Rosa, “Castilla y León”, en J. P. Fusi y G. Gómez-Ferrer (eds.), La España de las autonomías. Historia de España Menéndez Pidal. Dirigida por José María Jover Zamora. Tomo XLIII, Madrid, Espasa-Calpe, 2007, volumen I, pp. 427-467. Un detallado recorrido por la construcción de la autonomía en la tesis doctoral de M. González Clavero, El proceso autonómico de Castilla y León, Valladolid, Fundación Villalar, 2004, y en E. Berzal de la Rosa, La larga marcha de la Autonomía, Valladolid, Edical, 2007. Una contextualización histórica más amplia en M. Redero San Román, “Castilla y León: transición y autonomía (1975-1983), en J. A. Blanco Rodríguez (ed.), Problemas de la Castilla contemporánea, UNED, Zamora, 1997, pp. 131-151, y J. A. Blanco Rodríguez, (ed.): Regionalismo y autonomía en Castilla y León, Valladolid, Junta de Castilla y León, 2004.