Mesa: Territorios y Derechos El habitar como mediación ambiental: el diseño de nuestras prácticas entre el determinismo y la libertad Eduardo Álvarez Pedrosian Laboratorio Transdisciplinario de Etnografía Experimental (Labtee), FIC-Udelar. Nuestra propuesta está focalizada en la investigación e intervención de las prácticas del habitar y los ambientes de vida, y con ello intentamos aportar en la comprensión de lo territorial y los procesos de subjetivación en general. A partir de la práctica etnográfica, del conocimiento desde la inmersión y el distanciamiento simultáneos gracias al extrañamiento antropológico, procuramos crear conceptos que sirvan en tal sentido. Esas son las coordenadas epistemológicas de lo que vamos a tratar a continuación. Esta cuestión del habitar, como manera de comprender la relación entre los factores humanos y no humanos que hacen a los territorios y las territorialidades, es uno de los aspectos decisivos en el horizonte contemporáneo. Cómo concebimos el ambiente, cómo tratamos de superar el pensamiento dicotómico para ganar en complejidad y estar a la altura de los fenómenos que acontecen cotidianamente. De esto depende la posibilidad de proyectar y llevar a cabo otras políticas, otra gestión, poniendo directamente en juego la cuestión principal o meollo de estos asuntos como se expresó en la mesa anterior, el llamado cambio cultural. Siempre ese último resquicio, ese último punto, que no es último en ningún sentido, pero es siempre lo que queda como en suspenso. Veamos una serie de conceptos, dimensiones que yo les quería plantear, que tienen que ver con las perspectivas disciplinarias, transdisciplinarias y, por último, relacionarlas de manera ilustrativa con una de nuestras investigaciones que refieren a estos fenómenos. Es muy famosa la conferencia de Martin Heidegger en el año 1951 a la asociación de arquitectos y promotores urbanos alemanes, en la época de la reconstrucción posguerra (Heidegger, 1994). Ahí surge esta cuestión del habitar como concepto fundamental y recién en los últimos años se está revalorizando. La propia concepción de lo humano, que la antropología contemporánea pone cada vez más en problematización, está planteada desde esta filosofía que trata, como él dice, de "destruir la metafísica occidental". Es decir, que no quede ninguna esencia humana en pie. Es complicado, porque ahí sí que se nos mueve completamente el piso. No podemos recurrir a ninguna definición estable de lo que somos nosotros mismos. Sería en ese nivel de radicalidad que se necesita reflexionar y conceptualizar. ¿Eso quiere decir que no existan derechos humanos? Por supuesto que no. Tiene que ver con lo que planteaba Juan Faroppa en su presentación, con una concepción procesual, en devenir, donde los derechos cambian, porque cambia lo que somos nosotros mismos, como seres. En definitiva, el ser es devenir, es proceso, es transformación. Eso sí, como él también señalaba, no resulta positivo perder los que se conquistaron, no tendría que haber marcha atrás en esto, lo que responde a la irreversibilidad de dicho proceso. La conferencia de Heidegger se llamaba Construir, habitar, pensar (Heidegger, 1994). En un trabajo nuestro hemos propuesto un desplazamiento de la trilogía conceptual a la de componer, habitar, subjetivar (Álvarez Pedrosian y Blanco Latierro, 2013). Construir no solo en términos materiales, sino componer la existencia. Habitar se mantiene como el corazón de la