183 Los perros románticos, Roberto Bolaño, Buenos Aires, Lumen, 2000, 64 pp. Lavinia IENCEANU “Alexandru Ioan Cuza” University, Iași, Romania Mi patria es mi hijo y mi biblioteca. Un libro es la mejor almohada que existe. (Roberto Bolaño) Considerado el mejor novelista latinoamericano desde los escritores del Boom, el primer chileno en obtener el Premio Herralde de novela por su obra, Los detectives salvajes (1998), galardonado, a la vez, con el Premio Rómulo Gallegos en 1999, Roberto Bolaño (1953-2003) nunca dejó de considerarse poeta. En 1993, de hecho, su tercer libro de poemas titulado Los perros románticos (1993) le valió el Premio Literario Ciudad de Irún, así como el Premio Literario Kutxa Ciudad de San Sebastián al mejor libro de poesía en castellano. En este sentido, los cuarenta y dos amplios poemas de verso libre que integran el volumen en cuestión, escritos en Cataluña entre 1977 y 1990, recogen y reconstruyen de forma caleidoscópica las reflexiones y vivencias del escritor a raíz de su periplo por Chile, México y España. Desde este punto de vista, la muerte, la violencia, la política, la poesía y el amor son los principales ejes temáticos sobre los que estriba un armazón de símbolos y motivos poéticos, entre los que el lector puede atisbar in nuce, patentes en algunos títulos de poemas o a fuerza de repeticiones a lo largo de los versos, las obsesiones bolañianas (a saber: la muerte, el sueño, el fuego, el frío, lo salvaje, la pesquisa