Ángel Gómez Moreno eHumanista: Volume 16, 2010 xcv Cultura occidental y materia artúrica Ángel Gómez Moreno Universidad Complutense, Madrid A la memoria de mi maestro, don Francisco López Estrada Corría el año 1890 cuando Edwin Austin Abbey, reputado dibujante de la revista Harper’s Weekly, comenzó a decorar la sala que desde entonces lleva su nombre en la Boston Public Library, un lugar especialmente frecuentado por corresponder a la Book Delivery Room. Se le había pedido que cubriese el friso con una serie de pinturas, para lo que apeló a un tema de moda: la búsqueda del Santo Grial. Apostó por la narratividad como fórmula, con quince escenas inspiradas en la versión de Henry James, quien a su vez había bebido directamente del texto inglés de Le morte d’Arthur de Thomas Malory (en la foto, puede verse la última pintura de la serie, titulada Sir Galahad is now King of Sarras, and upon a hill he makes a Sacred Place and builds a Golden Tree). Esta versión cuatrocentista es, sin lugar a duda, la que más ha influido sobre la cultura occidental, dada su proyección literaria, plástica y, sobre todo, cinematográfica. Como sabemos, gracias al cine, la leyenda artúrica, en su formulación inicial (vale decir en la obra de Chrétien de Troyes) y sobre todo en su deriva a lo divino (en los diversos títulos del roman en prose), forma parte del patrimonio cultural de toda la humanidad. En el pasado, no obstante, todo fue muy distinto, como paso a explicar.