1 Contribuciones empresarias al ODS 2 de “Hambre cero”: el caso de Pastas Frescas Orali, una empresa con propósito. Julián Leonardo D’Angelo 1 Instituto Universitario Escuela Argentina de Negocios. Palabras clave: estrategia; propósito; misión; visión; valores. • Código de Clasificación (JEL): M1 Administración de Empresas. M14 Cultura corporativa ; Responsabilidad social corporativa 1. Introducción: Situación actual del hambre en el mundo. El hambre es un problema serio. No sólo si se lo observa desde su propia definición, sino también como un efecto de las peores condiciones de inseguridad alimentaria que puede estar padeciendo una persona. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) define a la inseguridad alimentaria como la “carencia de acceso regular a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para un crecimiento y desarrollo normales y para llevar una vida activa y saludable” (FAO, s.f.). En los diferentes niveles de inseguridad alimentaria las personas viven con incertidumbre de si serán capaces de conseguir alimentos, situación que puede llegar a extremos tales como que familias enteras pasen días sin comer. Las consecuencias son desastrosas, sobre todo si se tiene en cuenta que la alimentación, en las primeras etapas de la infancia, determina la capacidad de desarrollo y de crecimiento que tendrá un niño a lo largo de su vida. Toda forma de malnutrición y hambre repercute directamente en el futuro de una región o país. Los factores que condicionan las poblaciones con hambre son muy diversos y suelen estar interrelacionados. El aumento de los conflictos en distintos países, las condiciones extremas del clima (consecuencia del calentamiento global) y el debilitamiento de las economías, han acrecentado la desigualdad y la pobreza en estos últimos diez años (FAO, FIDA, OMS, PMA y UNICEF, 2021). Conseguir alimentos es cada vez más difícil, ya sea porque las personas no cuentan con los recursos económicos para adquirirlos o debido a que no se encuentran disponibles, como en el caso del faltante de peces en los ríos o una mala cosecha, debida a alteraciones climáticas. Por otro lado, si la población pasa hambre, el malestar crece, proliferando la violencia y los conflictos, como así también se reducen las posibilidades de superar las situaciones de pobreza o exclusión, ya que la subalimentación tiene un efecto directo sobre la productividad de las personas. A fines del siglo pasado, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tenía un diagnóstico muy claro respecto al drama del hambre, como una de las grandes deudas sociales, económicas y éticas del mundo, en el umbral del tercer milenio. 1 Licenciado en Administración (UBA). Doctorando en Política y Gestión de la Educación Superior (UNTREF). Director Ejecutivo del Centro de Estudios en Desarrollo Sostenible (IUEAN). Docente (EAN-UBA-USI-UCCuyoSL).