RESEAS RICARDO PALMA, Tradiciones Peruanas. Edici6n critica. Julio Ortega, coordinador. Paris/ Madrid: Colecci6n Archivos No 23, 1992. El XIX hispanoamericano es un tiempo rico en situaciones sociales y politicas ya que nos encontramos en el momento y lugar de la formaci6n de las naciones en Latinoamerica. Este momento coyuntural busca su expresi6n, entre otras posibilidades, en una producci6n textual cuya lectura -y tomo este termino en su mis amplio sentido- se hace urgente. El proceso cultural que anima al XIX en esta parte de America esti marcado por la manera (o la bisqueda de dicha manera) de representar las j6venes realidades que surgen una vez que se ha consolidado la independencia politica. Hay, inicialmente y en mas de un aspecto, un rechazo por el inevitable vaso comunicante con el inmediato pasado colonial. Se hacen tambien presentes las discusiones sobre las lenguas nacionales que ayuden a fijar el espacio de una nueva identidad. Estos puntos, a su vez, buscan una manifestaci6n textual que no termina de delimitarse y cuyo paso, atn inseguro como el de la realidad que le toca representar, busca definiciones que ahora corresponde a nosotros definir. En medio de este joven desorden, hay un discurso hegem6nico que trata de fijar el pasado para hacer lo propio con el presente: el discurso de la historia. En el campo del arte, el contexto en cuesti6n esta marcado principalmente por el romanticismo, traido tambien de Espafia aunque luego tome su propio rumbo en Hispanoamerica. Se trata, entonces, de una forma de encuadrar las posibilidades de comprensi6n, representaci6n y expresi6n de la realidad que consiste, en esta ocasi6n, en la posible delimitaci6n y definici6n de lo nacional. En medio de este proceso, la labor de Ricardo Palma cumple un papel ejemplar con su obra mias conocida, las Tradiciones Peruanas, que se presentan en esta nueva edici6n de la Colecci6n Archivos. Ricardo Palma, hombre del XIX hispanoamericano, curioso y cuidadoso lector de los signos escritos y orales, fijador de la memoria popular que se transfigura pronto en un archivo cultural (junto al otro, el archivo de papel); es el sujeto que interpreta y defiende la informaci6n que encuentra en estos archivos. En este sentido se convierte en el intermediario y recreador de discursos encontrados y te6ricamente antag6nicos: el discurso hist6rico frente al popular, lo escrito y lo oral, lo oficial y lo no oficial, lo dominante y lo dominado, lo que se entiende en ese momento como el centro y la periferia. Y, sin embargo, la separaci6n entre estos modos de comprender y configurar la realidad naciente no puede ser tajante, el clima de indefiniciones que las rodea en un contexto inevitable lo confirma. Palma comprende esto muy pronto y decide encontrar la linea que separa (Lo une?) estas posibilidades de comprensi6n y los modelos de representaci6n -abundancia y carencia- que ha apuntado Julio Ortega para esta 6poca, en su estudio, "Las Tradiciones y el proceso cultural del XIX hispanoamericano". No le resulta fAcil a Palma encontrar la correcta expresi6n que plasma en sus Tradiciones. Poeta, autor teatral, colaborador de peri6dicos satiricos, comentarista y prologuista de otros autores, aficionado a la Historia y ensayista en ese campo, lexic6grafo y defensor de la lengua nacional y sus "peruanismos" (lo que hoy se reconoce como parte de la labor de la Sociolingiiistica), novelista de una novela truncada-Los Maraiones, que se perdi6 en una invasi6n a Lima durante la guerra con Chile- son los multiples roles de este escritor que sigue una dificil y larga trayectoria hasta que encuentra su verdadera 836