9 Epidemiología de las demencias CAPITULO 2 Epidemiología de las demencias Raúl R. Arizaga * Jefe de Neuroepidemilogía INSSJP Asesor de la Secretaría de la Tercera Edad. Presidencia de la Nación. Secretario Alterno del Grupo de Trabajo de Demencia de la Sociedad Neurológica Argentina Correspondencia: Guatemala 5890 (1425) Capital Federal Recibido: 03/03/98 Aceptado: 04/04/98 Introducción En las últimas décadas la sociedad comenzó a dimensio- nar el problema médico, social y económico representa- do por las demencias. La magnitud del mismo ha hecho que algunos autores se hayan referido a esta problemáti- ca como una epidemia que se aproxima (Plum, 1979) y también como un diluvio (Wells, 1981). Esta alarma se justifica teniendo en cuenta que la mayo- ría de las demencias aparece en mayores de 65 años. Este fragmento de población es el de mayor crecimiento, en los países desarrollados. En 1950, el 8% de la población de USA era mayor de 65 años (12.3 millones). En 1978 ese porcentaje había crecido al 11% (22 millones) y se estima que para el 2030 oscilará entre el 17 y el 20% (51 millones). Henderson (1986) calcula que para ese mo- mento el gasto generado por las demencias será ocho veces mayor que el producido por el resto de las enfermedades. Sin necesidad de hacer proyecciones futuras, en la déca- da de los ochenta, el gasto generado por la enfermedad de Alzheimer fue de 30.000 millones de dólares anuales contra 13.000 del cáncer (Weiler, 1987) Aún en los países de mayor desarrollo económico y en los que se destina a la salud pública un porcentaje ade- cuado de su presupuesto y estos recursos son administra- dos con eficiencia, el número total de casos de enferme- dad de Alzheimer es objeto de controversia. Es así que las estimaciones de EE.UU. van de 2 a 6 millo- nes de casos según los diferentes autores. Pese a este ran- go tan amplio , hay coincidencia en que de no modificarse la prevalencia etaria específica actual, el número de casos aumentará en un 80% en los próximos cincuenta años. La predicción de esta pandemia del próximo siglo tiene asi- dero sólo infiriendo que la edad de riesgo específica para la enfermedad permanecerá estable en los próximos cin- cuenta años . Es decir que una persona de 80 años en el 2040 tendrá el mismo riesgo de dementizarse que una per- sona de 80 en la actualidad. Hay razones para pensar que esa inferencia puede ser falsa y que el riesgo para una per- sona de 80 años en algunos casos puede ser similar a la de una persona de 70 hoy. Si esta postergación en la apari- ción de la enfermedad de Alzheimer ocurriera, el rango de aparición de nuevos casos seria mucho menor que lo que predice el modelo estadístico y que el «diluvio» de casos predictos se tornaría manejable. Los métodos de investigación epidemiológica fueron de- sarrollados originalmente para enfermedades infecciosas y en forma posterior se extendieron a las enfermedades crónicas del envejecimiento. Las principales demencias son diferentes en muchos aspectos a las enfermedades infecciosas, originando problemas en la aplicación di- recta de los métodos de investigación. Estas complica- ciones surgen principalmente de la dificultad de dividir la población en grupos claramente distinguibles entre casos y no-casos. capitulo2.p65 6/25/99, 3:39 PM 9