PRODUCCIÓN ECOLÓGICA DE CEBONES EN EXPLOTACIONES DE MONTAÑA M. Joy*, M. Blanco, S. Carrasco, G. Ripoll, P. Albertí, R. Delfa, R. Revilla y I. Casasús**, Unidad de Tecnología en Producción Animal. CITA. Avda. Montañana 930, 50.059- Zaragoza. * mjoy@aragon.es ; **icasasus@aragon.es; RESUMEN Se estudiaron diferentes alternativas de alimentación invernal para la producción de terneros cebones de raza Parda de Montaña, alimentados según la producción agrícola ecológica (R. (CEE) nº 2092/91), analizando sus efectos sobre los rendimientos a lo largo del ciclo productivo y la calidad del producto final. Se utilizaron 18 terneros castrados a los 10 meses de edad, estabulados y distribuidos en dos lotes durante la invernada: el lote ALTO recibió a voluntad una dieta constituida por 60% heno de alfalfa y 40% harina de cebada y paja, y el lote BAJO dispuso de heno de alfalfa y paja. Desde abril hasta el sacrificio (550 kg) los animales pastaron en praderas polifitas del Pirineo, con suplementación (4 kg cebada molida /día). La alimentación invernal influyó únicamente en los crecimientos en invierno (1.078 vs. 0.779 kg/día, ALTO vs. BAJO, P<0.001), sin repercutir en la ganancia posterior en pastoreo (0.726 vs. 0.756 kg/día) ni en la calidad de la canal o de la carne. El producto se diferenció del de terneros cebados de forma intensiva convencional por un menor rendimiento canal y engrasamiento y un menor contenido en grasa intramuscular, así como un perfil de ácidos grasos más cardiosaludable. La producción de cebones en estas condiciones supone una alternativa interesante para producir carne de calidad con un óptimo aprovechamiento de los recursos disponibles en el marco de la Producción Ecológica. Palabras clave: terneros cebones, producción ecológica, alimentación invernal, crecimiento, calidad de la canal y de la carne. INTRODUCCIÓN La política de extensificación de la ganadería que favorece la PAC, junto con la mayor demanda de productos agrícolas y ganaderos más controlados, conduce a cambiar los sistemas de producción intensivos, que han sido y son utilizados comúnmente, hacia sistemas más extensivos, y, en último término, ecológicos. Dichos sistemas tienen como principal objetivo garantizar la calidad de los productos y no maximizar la producción, siempre manteniendo una estrecha vinculación entre la ganadería y el suelo. A su vez deben propiciar un aprovechamiento racional del territorio y los recursos forrajeros, en cumplimiento del R. (CEE) nº 2092/91 que regula la producción ecológica. En el caso de la producción de carne de vacuno, el cebo de animales con dietas basadas principalmente en forrajes constituye una alternativa interesante al cebo convencional e intensivo de terneros. Sin embargo, dada la reducción en los crecimientos y la prolongación del ciclo de producción asociada a dichas dietas (Blanco et al., 2005a), hace que estos sistemas puedan requerir la castración de los machos para evitar los problemas derivados del manejo de animales enteros. Adicionalmente, la castración puede modificar tanto las pautas de crecimiento como la composición de la canal y la calidad de la carne producida (Kirkland et al., 2006). En el marco de la búsqueda de productos de calidad diferenciada se han detectado algunas iniciativas particulares tendentes a la búsqueda de productos