LAS PROVINCIAS GEOLÓGICAS DEL TERRITORIO ARGENTINO 41 LAS PROVINCIAS GEOLÓGICAS DEL TERRITORIO ARGENTINO Victor A. Ramos INTRODUCCIÓN El territorio argentino ha sido dividido en diversas uni- dades geológicas desde los primeros trabajos de reconoci- miento y exploración geológica realizados a partir de fines del siglo pasado y principios del actual (Stelzner, 1873; Brackebusch, 1883; Stappenbeck, 1910; Bonarelli, 1921, entre otros). Una serie de diferentes propuestas, en su mayo- ría parciales, ha llevado a un relativo consenso de las grandes unidades morfoestructurales que constituyen el territorio. Entre las diferentes propuestas merecen destacarse la de Keidel (1925) basada en el desarrollo paleogeográfico de las grandes unidades geológicas de la Argentina, así como las de Bonarelli (1913-15), Windhausen (1925 y 1931) y Groeber (1938), quienes sentaron las bases de las actualmente utiliza- das. Más recientemente, Harrington (1956) propuso una división en unidades morfoestructurales de Argentina, com- plementada con la síntesis de Geología Regional de Leanza (1958) donde describe sucintamente las principales provin- cias geológicas. En la divulgación de las distintas unidades en uso corresponde destacar el manual de Petersen y Leanza (1953), quienes presentaron una introducción didáctica al conocimiento de las diferentes provincias geológicas. Estas unidades coinciden parcialmente con las unida- des físicas del territorio argentino reconocidas a partir de las propuestas de De Moussy (1860-1864), Burmeister (1876), Napp (1876) y Delachaux (1908), reunidas por Frenguelli (1946) en su síntesis sobre las grandes unidades geográficas de Argentina. Ésta, si bien se basaba principal- mente en criterios geográficos, no descuidaba los geológi- cos, en forma similar a las grandes unidades orográficas de Feruglio (1946). Si bien el intentar establecer límites y reconocer unida- des dentro de la naturaleza tiene mucho de subjetivo, se ha intentado por lo general respetar el uso histórico de las mismas, prefiriéndose redefinir algunas de las unidades o reagruparlas, antes de proponer nuevas unidades. Para estos fines cabe destacar el importante aporte a su definición de los Primer y Segundo Simposios de Geología Regional Argenti- na (Leanza, 1972a) y (Turner, 1979-80), que han servido de base a la división de provincias geológicas utilizada en este trabajo e ilustrada en la figura 1. Para su definición se ha seguido la propuesta de Rolleri (1976) que expresa que «una provincia geológica es una región caracterizada por una determinada sucesión estratigráfica, un estilo estructural propio y rasgos geomorfológicos peculiares, siendo el con- junto expresión de una particular historia geológica» (Rolleri, 1976, p. 240). Las provincias así definidas pueden tener límites transicionales con las unidades vecinas. Las provincias geológicas reconocidas tienen un con- trol tectónico de primer orden en la segmentación latitu- dinal de la litósfera oceánica por debajo de los Andes (Isacks et al., 1982). Esta segmentación, evidenciada a través de las diferentes inclinaciones de la losa oceánica subducida en la zona de Wadati-Benioff, ha permitido entender los procesos que han llevado a la presente distribución de unidades y refleja a su vez una más lógica apreciación de su presente expresión morfoestructural (Jordan et al., 1983). El desarrollo de segmentos con volcanismo activo, con otros sin actividad volcánica reciente y diferentes estilos estructurales, a consecuencia de esta segmentación de la geometría de la placa subducida, imprime características propias a cada pro- vincia geológica. Las distintas unidades reconocidas serán descriptas de norte a sur, abarcando en primer término las de la región andina, para luego describir las unidades extrandinas. En cada una de las provincias se citarán aquellos trabajos que el autor considera más relevantes para su caracterización. Sin embargo es necesario dejar constancia que es imposible en esta corta síntesis citar todos los trabajos que de una u otra forma han permitido integrar la presente reseña. Las cuencas sedimentarias del subsuelo serán sólo descriptas dentro del contexto de la provincia geológica correspondiente. LA PUNA La provincia geológica de la Puna (figura 2) fue origina- riamente descripta como una unidad geológica por Brackebusch (1883), quien la denominó Puna de Atacama, nombre reemplazado simplemente por el de Puna por los investigadores que lo siguieron (Bonarelli, 1913-15; Keidel, 1927). Esta unidad está caracterizada por una altiplanicie sobrelevada por encima de los 3.700 m s.n.m. y presenta límites bien definidos con la Cordillera Oriental al este y pasa transicionalmente a la Cordillera Frontal y al Sistema de Famatina hacia el sur. Su límite hacia el oeste corresponde a través de la frontera argentino-chilena con la Cordillera Occidental, parcialmente en territorio chileno que correspon- de a la línea de cumbres formada por lo grandes estratovolcanes del Cenozoico superior. Las características geológicas prin- cipales de la Puna fueron definidas por Turner (1970). Se compone de un zócalo de sedimentitas y leptometamorfitas de edad ordovícica que en el sector occi- dental están fuertemente deformadas. El basamento meta- mórfico de estas sedimentitas se conoce en su parte norte Laboratorio de Tectónica Andina. Departamento de Ciencias Geológicas. Universidad de Buenos Aires, Pabellón II - Ciudad Universitaria. INSTITUTO DE GEOLOGÍA Y RECURSOS MINERALES GEOLOGÍA ARGENTINA CAPÍTULO 3 ANALES 29 (3): 41 - 96 , BUENOS AIRES, 1999