Analele Universităţii din Craiova. Seria Ştiinţe Filologice. Lingvistică, Anul XLIII, Nr. 1-2, 2021, pp. 307-315 307 ¿QUÉ COMPETENCIAS NECESITA UN TRADUCTOR? ESTUDIO DE CASO Oana-Adriana DUȚĂ Universidad de Craiova oana.duta@edu.ucv.ro 0. Introducción Al empezar su carrera de traductor, cualquier joven filólogo recién salido de la universidad enfrenta situaciones más o menos complicadas, que ponen a prueba no solamente sus competencias traductológicas y/o lingüísticas, sino también su creatividad, su capacidad de organización, sus habilidades técnicas y de comunicación interpersonal, etc. Se destacan, por lo tanto, dos grandes categorías de decisiones que un traductor autónomo debe tomar a la hora de manejar su actividad. Por un lado, encontramos las decisiones que conciernen exclusiva y directamente al proceso de traducción (elegir un determinado equivalente, y no otro; optar por un registro informal en vez de un registro formal; realizar una infratraducción de una determinada estructura, según las limitaciones de la lengua meta y después compensarla con elementos adicionales; parafrasear un sintagma en vez de reproducirlo tal cual, para garantizar el efecto pragmático deseado; cambiar el orden de las palabras, etc.). Por otro lado, existen múltiples decisiones que conciernen indirectamente al proceso de traducción, para cuya resolución el traductor debe poseer, además de las competencias lingüísticas sin las cuales es de suponer que no habría elegido esta profesión en el primer lugar, competencias metalingüísticas, competencias técnicas, competencias de administración, de comunicación y de mercadotecnia. Este último tipo de decisiones no afecta necesariamente un determinado proyecto de traducción, pero sí tiene repercusiones importantes para toda la actividad del traductor. 1. Estudio de caso: algunos retos terminológicos que deben solucionar los traductores de textos económicos de castellano a rumano Para ejemplificar algunos de los retos terminológicos a los cuales se enfrentan los traductores autónomos de Rumanía, utilizaremos la situación de la traducción de textos del lenguaje especializado de la economía, de castellano a rumano. En tal proceso de traducción surgen, como es natural, múltiples problemas terminológicos, difíciles de solucionar con recursos fácilmente disponibles. No hay que olvidar que cualquier lengua especializada es un registro funcional caracterizado por una temática específica, utilizado en situaciones de características pragmáticas precisas, determinadas por los interlocutores, el tratamiento de un tema, el tipo de situación en que se producen y los propósitos o intenciones que se propone la comunicación especializada. DOI: 10.52846/aucssflingv.v43i1.25