La evaluación en el aprendizaje y la enseñanza del español como lengua extranjera/segunda lengua 290 EL USO DEL PORTAFOLIO REFLEXIVO DEL PROFESOR (PRP) PARA LA AUTOEVALUACIÓN EN LA FORMACIÓN CONTINUA Mª VICENTA GONZÁLEZ ARGÜELLO JOAN-TOMAS PUJOLA FONT Universitat de Barcelona 1.- Introducción La propuesta de portafolio que se presenta surge de la necesidad de buscar una herramienta de desarrollo profesional que sea coherente con los cambios metodológicos que se están viviendo en el ámbito de la educación en estos momentos. Estos cambios contemplan al docente desde una nueva perspectiva. Además de ser el profesional responsable de llevar a cabo la transmisión de conocimientos generados por otros, tal como se veía en décadas anteriores, ha de ser un profesional que a partir de la reflexión sobre su propia experiencia docente pueda ser capaz de tomar las riendas de su proceso de formación continua. Este desarrollo profesional solo es posible si cuenta con herramientas que propicien procesos de práctica reflexiva sobre su propia actuación que deriven en una autoevaluación de la misma. 2. El nuevo perfil del profesor de ELE En la actualidad se considera que el docente competente ha de reunir una serie de conocimientos, habilidades y actitudes para poder desarrollar su labor con éxito, veamos a qué nos referimos: Competencia docente Conocimiento Objeto de enseñanza o materia Teorías de enseñanza-aprendizaje Habilidades (Saber hacer) Docentes, Comunicativas, Profesionales, Interculturales, de Autoformación Actitudes (Saber ser) Hacia los alumnos, la institución y sí mismo Así, queda claro que el profesor no puede limitarse a transmitir contenidos, su formación le ha de capacitar para que vaya más allá. El conocimiento teórico adquirido es importante, igual que las habilidades para llevarlos al aula, pero también su capacidad para observar lo que sucede en el aula y extraer de la observación información suficiente. Es la suma del conocimiento, la habilidad y la capacidad de observar y reflexionar sobre todo ello lo que le permitirá llevar a cabo su propia evaluación. En la formación tradicional de los profesores de lenguas se habla de un tipo de formación que focaliza su atención en la transmisión de contenidos, teorías y su aplicación a la enseñanza; por otro lado, también existe una formación (a menudo en jornadas y talleres) que le facilitan una serie de técnicas a modo de recetario para aplicar directamente en el aula (cúmulo de actividades sin relación o base teórica). En ambos casos se trata de aplicar los conocimientos y las teorías de otros sin cuestionarse la adecuación de todo ello a su contexto de enseñanza. En la actualidad, si se asume que la idea de enseñanza ha cambiado, que se ha de capacitar al alumno de ELE para que sea capaz de reflexionar sobre lo que está aprendiendo, para que vaya descubriendo el funcionamiento de lengua, para que sea autónomo en su proceso, para que sea capaz de valorar ese proceso y autoevaluarse, es de esperar que el docente sea capaz de asumir para sí mismo todo lo está intentando transmitir a sus alumnos. Así pues se espera que el docente de la sociedad actual sea un profesional reflexivo capacitado para adaptarse a los cambios constantes de la sociedad. Si pensamos en cómo era ser profesor de ELE hace algunos años en los que se seguía de forma fiel el método o enfoque vigente en esos momentos sin cuestionarse nada más, la situación es muy distinta. Ahora se afirma que La evaluación en el aprendizaje y la enseñanza del español como lengua extranjera/segunda lengua 290