1 La Expresión Americana, de José Lezama Lima Los ensayos de un nuevo nombrar americano Daniuska González González Universidad Simón Bolívar, Caracas, Venezuela. “El mismo espejo de la poesía tiene su revés que otorga una poesía de mayor movilidad, pero de muy difícil desciframiento. El que ha escrito la poesía es de pronto sorprendido por otra poesía que él toca y agranda” “Las imágenes posibles”, Lezama Lima I- Preliminar. El ensayo como género de la postmodernidad En Los géneros del discurso, Todorov plantea que cada época tiene su propio sistema de géneros, que aparece en relación con la ideología dominante; como cualquier discurso, los géneros ponen en evidencia los rasgos constitutivos de una sociedad. Si el lector actual examina con atención las páginas de un ensayo, de seguro encuentre a un escritor tratando de apresar con su creación, la fragmentaridad del universo y la incertidumbre existencial ante su tiempo; a esta época postmoderna, de indefiniciones, le ha correspondido un género tan fragmentado como ella: el ensayo. Imagen de un yo que pretende nombrar todo, el ensayo está construido desde la subjetividad, que va edificando la memoria individual junto con la del universo; en un rostro, se colectivizan las aprehensiones de los otros, y resulta de ese diálogo que se establece entre el autor y el lector, una experiencia común. En el ensayo, conversa un “uno” por un “varios”, y ese uno, asume y atestigua la sabiduría de todos: Apesadumbrado fantasma de nadas conjeturales, el nacido dentro de la poesía siente el peso de su irreal, su otra realidad, continuo. Su testimonio del no ser, su testigo del acto inocente de nacer, va saltando de la barca a una concepción del mundo como imagen [...]; pues cuando más nos acerquemos a un objeto o a los recursos intocables del aire, derivaremos con más grotesca precisión que es un imposible, una ruptura sin nemósine de lo anterior. (Lezama, 1988: 300) (Lo destacado en cursivas: D.G.)