PÀGINA 1 / 8 COOPERACIÓN PARA QUÉ DESARROLLO? Los desafíos de este siglo XXI nos exigen introducir una lógica radicalmente diferente en las relaciones Norte-Sur Miriam Lang Il·lustració: Hansel Obando La era del desarrollo reordenó el mundo posteriormente a la Segunda Guerra Mundial, dibujando una geografía dividida entre países “desarrollados“ y “subdesarrollados”, o pobres. Aunque el concepto “desarrollo” existió anteriormente, se tornó hegemónico cuando el gobierno de los Estados Unidos, nueva potencia mundial en aquella época, lo colocó en el centro de su política internacional en 1949. La Organización de Naciones Unidas no solamente se creó para evitar futuras guerras, sino también para promover el desarrollo en aquellas dos terceras partes del mundo, sobre todo del Sur geopolítico, que fueron catalogadas como “subdesarrolladas” en ese entonces. Fue la época de la declaración de los derechos humanos y de la creación del sistema financiero internacional de Bretton Woods. En los países industrializados, se generalizó el consumo de masas y apareció el Estado de bienestar. Fueron décadas en las que un vigoroso crecimiento económico atenuó el conflicto de clases. Por todo esto, hasta hoy en día, el discurso dominante equipara con tanta facilidad el crecimiento del Producto Interno Bruto con el bienestar social de las personas. Los años entre 1950 y 1975 aparecen como una suerte de época dorada que marca un estado ideal de