1 BOLETÍN DE LA ACADEMIA DE YUSTE Nº 14. Marzo 2022 ISSN 2695-7027 DECADENCIA Y REGENERACIÓN EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XIX. LA MIRADA PROYECTIVA HACIA AMÉRICA El reino de España entró en el siglo XIX sumido en una profunda crisis política e institucional, invadido por las tropas napoleónicas, sin referentes dinásticos y en una profunda crisis colonial que provocaría la paulatina pérdida del imperio ultramarino. A estos factores políticos habría que añadir el retraso económico -social en términos europeos comparativos, el escaso desarrollo industrial y la conversión de su territorio en imagotipo de espacio romántico, fronterizo entre oriente y occidente, incapacitado para entrar en el progreso y dominado por la intransigencia y la violencia. Estos elementos conformaron una noción de decadencia peninsular que, lejos de iniciarse con el “desastre” de 1898, tuvieron una impronta considerable y trasversal en las culturas políticas, en la gestión del imperialismo y en la construcción del Estado -nación durante todo el Ochocientos. La extensión de la idea de decadencia entre la clase política y culta del país propició la irrupción de nacionalismos de sustitución: expectativas de regeneración a partir de la proyección y extensión de la influencia nacional a otros territorios. Así surgieron diversos proyectos que fundamentaban la regeneración en alianzas internacionales, en conquistas —como las guerras coloniales en México y en Marruecos en 1859— o en programas de confraternización política y cultural como el iberismo, el panlatinismo o el hispanoamericanismo. En este sentido, la mirada retrospectiva y nostálgica del nacionalismo español no fue una excepción. Los procesos de nacionalización en toda Europa compartieron el mismo leitmotiv: la tensión decadencia-regeneración, la idea de un tiempo de esplendor nacional, coincidente con un pasado imperial o una edad dorada, confrontada a la decadencia del presente. Los nacionalismos también compartían una César Rina Simón Profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Extremadura