Representación de la identidad y el tiempo en Sombras sobre el Ubangui La novela Sombras sobre el Ubangui (2021) relata las memorias dispersas de un sujeto en su viaje de retorno al Congo. En principio, Ernesto Caveda imprime sobre la narración un problema sobre la representación del tiempo como vehículo de la acción que supera al despliegue estético del contenido en la novela. Es decir, la novela de Caveda trata sobre la posibilidad de rearticulación de las memorias de un individuo que está reconstruyendo su pasado en cuanto búsqueda de sí mismo. En este punto, la voz del personaje procede siempre desde el agenciamiento de una fe radical en conjunción con una absoluta falta de certeza lógica. Posiblemente, esto sea el significado último de presentar la narración como una serie de escenas interrumpidas, capas de discurso que se superponen sin dirección en la experiencia inmanente del deseo. Pero entonces habría que resaltar que en la novela también se despliega una problemática de carácter ideológico, aquella sobre la relación entre las ideas de colonialismo y colonialidad. En este último punto, Caveda busca articular la relación entre el ser colonial y la herencia de su mentalidad en la experiencia ordinaria del personaje principal. Así, este tema se determina desde la misma escala de tiempo que organiza el contenido de la novela en primer lugar. El personaje principal de la novela es un sujeto de la memoria. La analogía establecida en el primer capítulo no es más que su presentación narrativa en cuanto figura central de la novela. En este sentido, la expresión del tiempo se aprecia de manera directa en la carta (narración enmarcada) para Lorraine, y en la forma propia del diario. Luego, las otras metáforas del tiempo son más sutiles de percibir por su camuflaje con el contenido de la novela. Primero está la repetición inmediata del encuentro entre el arquetipo del filósofo y el emperador. En este punto, posiblemente habría que adjudicar a la educación del personaje principal el hecho de que la