La construcción de bóvedas ligeras en Bélgica 1830-1940 Paula Fuentes Ine Wouters A partir del siglo XIX, con la introducción de los nuevos materiales, principalmente hierro y hormigón armado, se produjo un cambio significativo en la construcción, y poco a poco se fue abandonando la construcción de bóvedas. Sin embargo, antes del Mo- vimiento Moderno, en la época del historicismo, las bóvedas seguían utilizándose en iglesias y edificios representativos. En los manuales y tratados de la época, las técnicas más tradicionales se incluían jun- to con las más modernas y no es extraño, incluso bien entrado el siglo XX, encontrar capítulos dedica- dos a la construcción de bóvedas. La búsqueda de la economía en la construcción se hizo especialmente necesaria en los períodos de pos- guerra, en los que además hubo que reconstruir nu- merosos edificios históricos. Se recuperan técnicas tradicionales de construcción de bóvedas ligeras y sin cimbra y se incorporan las posibilidades de las nuevas técnicas. Incluso se patentan sistemas de construcción de bóvedas. Este artículo aborda la construcción de bóvedas li- geras y sin cimbra entre mediados del siglo XIX y me- diados del siglo XX en Bélgica, uno de los países pio- neros en la revolución industrial, considerando su presencia en los tratados de construcción, las patentes desarrolladas y algunos de los edificios construidos. 1 bóvedas por Hojas El origen de la construcción de bóvedas sin cimbra se sitúa en Oriente Medio, hacia el 2000 a.C. (Huerta 2007). La conocida como construcción por hojas consiste en construir un primer arco con los ladrillos colocados verticalmente con la tabla contra un muro en cabeza. Apoyando los arcos sucesivos en los cons- truidos anteriormente, se va formando una bóveda de cañón (Besenval 1984). Los ladrillos se colocan en posición vertical o con una ligera inclinación para aumentar el rozamiento. La técnica de construcción por hojas se desarrolló principalmente en el área me- diterránea, pasó a Bizancio, donde se utilizó de ma- nera sistemática, no sólo en bóvedas de cañón sino en bóvedas más complejas (Choisy 1883), y poste- riormente se difundió por el continente europeo. Du- rante la Edad Media este sistema se utilizó a menudo en bóvedas de crucería para construir las plemente- rías de ladrillo, necesitándose así cimbras únicamen- te para los nervios, que podían ser de ladrillo o de piedra. El aparejo es fácilmente reconocible cuando el ladrillo queda visto. La técnica se siguió utilizando y en el siglo XIX los manuales y tratados europeos la recogen a menudo (Wendland 2007). Un caso que cabe destacar es el del arquitecto alemán J. C. Las- saulx, que en 1829 publica un ensayo describiendo este sistema constructivo después de estudiar las bó- vedas medievales. Lassaulx lo utilizó además en la construcción de varias iglesias (Wendland 2003). In- cluso en el siglo XX, las bóvedas por hojas se han utilizado en la reconstrucción de edificios derribados en las dos guerras mundiales (Enthoven 1946). En Bélgica, la construcción de bóvedas por hojas aparece a menudo en los manuales, haciendo en oca- siones referencias directas a tratados franceses. Este Actas 01.indb 437 4/7/19 19:45