Melanoma y ganglio centinela I. Garrido, A. Wagner, D. Gangloff, C. Chevreau, F. Courbon, V. Maisongrosse, G. Ferron, P. Martel, S. Dalac-Rat, A. Danino El procedimiento del ganglio centinela en el tratamiento del melanoma desarrollado a mediados de la década de 1990 no siempre es un método estándar reconocido. La búsqueda del ganglio centinela tiene un valor pronóstico demostrado. Su positividad conlleva la realización de un vaciamiento ganglionar cuya utilidad terapéutica no se ha demostrado. Permite al menos determinar los grupos de pacientes homogéneos para incluirlos en los protocolos terapéuticos, aunque ningún tratamiento adyuvante haya demostrado aún en realidad su eficacia. A pesar de esto, los autores de este artículo creen que el procedimiento está lo bastante afianzado en su aspecto técnico. Cada vez más equipos lo integran en su protocolo terapéutico. Los autores de este artículo han retomado en este artículo todas las etapas del procedimiento, precisando los puntos destacados que deben conocerse. © 2008 Elsevier Masson SAS. Todos los derechos reservados. Palabras Clave: Ganglio centinela; Melanoma; Localización isotópica; Linfogammagrafía; Localización colorimétrica; Azul patentado Plan Introducción 1 Concepto del ganglio centinela 2 Procedimiento del ganglio centinela 2 Observación previa 2 Fase preoperatoria: consulta 3 Fase quirúrgica 4 Linfogammagrafía 4 Localización colorimétrica 6 Desarrollo del procedimiento 6 Fase postoperatoria 8 Procedimiento histológico 8 Actitud práctica en caso de GC positivo 10 Se debe ser prudente ante un GC negativo 10 Tratamiento adyuvante 10 Conclusión 11 Introducción El melanoma es un cáncer de mal pronóstico cuya incidencia aumenta con regularidad. En Francia, entre 1980 y 2000, la incidencia anual ha aumentado de 3,15 a 8,55 por 100.000 personas. En 2000, el número de nuevos casos se estimó en 7.231. El aumento de la incidencia se acompaña de un incre- mento de la mortalidad. Entre 1969 y 1997, la mortali- dad por melanoma se multiplicó por 2,7 en las mujeres y por 2,9 en los varones. En 2000, se atribuyeron 1.364 fallecimientos al melanoma [1] . En la actualidad, no existen tratamientos que hayan ofrecido resultados demostrados en el tratamiento de esta enfermedad. Por tanto, se admite que la cirugía es el único trata- miento curativo del melanoma primario [2] . Ésta debe incluir unos márgenes de exéresis suficien- tes para limitar el riesgo de recidiva. Por este motivo, casi siempre es necesario realizar una reintervención de los márgenes tras una exéresis-biopsia. En el pasado, se proponían unos márgenes muy amplios a costa de una morbilidad considerable. Después se han realizado numerosos estudios para optimizar el tratamiento, a la vez que es más conservador y menos mutilante desde el punto de vista estético y funcional. Estos márgenes de exéresis están bien sistematizados y se revisan de forma periódica [2] . En lo que respecta al estudio ganglionar, la cuestión aún es motivo de debate. Hasta principios de la década de 1990, no se reco- mendaba realizar un vaciamiento sistemático [3-8] . En 1992, Morton [9] extrapoló los estudios de Caba- nas [10, 11] sobre el cáncer de pene al melanoma, intro- duciendo el concepto del ganglio centinela (GC) en el tratamiento del melanoma. Esta publicación dio origen a numerosos estudios. Más de 15 años después de estos comienzos, la téc- nica no siempre es un estándar reconocido, aunque cada vez más equipos integran el procedimiento del GC en el tratamiento inicial de la enfermedad. E – 45-141 1 Cirugía plástica reparadora y estética