189 Creemos saber casi todo acerca de la vida de Horacio Quiroga, particularmente de sus constantes tragedias. Sin embargo, hay aún muchas zonas poco conocidas pero sumamente atrapantes en torno a su figura; una de ellas es el lugar que ocupaba la ilustración artística en sus intereses. Es muy patente la presencia ininterrumpida de ilustraciones en diversos cuentos del salteño, particularmente en sus celebrados Cuentos de la selva para los niños (1918). Lo que es menos conocido es su preocupación, deleite y participación en las ilustraciones de sus cuentos. «Lo más agarrable para un dibujero» Alejandro Ferrari Horacio Quiroga y la ilustración José Friedrich: ilustración de «Un cigarro pateador» (1913)