EL ARTESANO DIGITAL BRINA, Luciano luciano.brina.g@gmail.com Centro POIESIS, Unidad de Arquitectura Paramétrica, FADU, UBA Unidad de Investigación: Proyectual Introducción A primera vista, resultaría extraño plantear la existencia de una cultura artesanal digital en un contexto local en el cual dicha cuestión, y principalmente las de las teorías disciplinares y extradisciplinares que la sustentan, está dando sus primeros pasos en un medio hostil a esta. Las imágenes y discursos disciplinares de una exuberancia decadente proveniente de los centros hegemónicos de producción disciplinar, la existencia de una exacerbada cultura hilemórfica 1 basada en un uso anecdótico de la impresión 3D y los software de modelado, como también la existencia en nuestro medio local de un arraigado pensamiento modernista, conllevan a fuertes cuestionamientos por parte del cuerpo disciplinar local vinculados a uno de los pilares fundamentales y fundantes de la Arquitectura: sus materiales proyectuales. Para intentar responder estas cuestiones, es preciso establecer una epistemología de lo digital profundamente contextuada no sólo con los aspectos de una agenda disciplinar y extradisciplinar comprometida con las problemáticas del aquí y el ahora, sino también con el entendimiento del material y la materia como materiales de proyecto inescindibles del proceso configurador de la forma arquitectónica. Este artículo intentará desarrollar una postura crítica sobre qué y cómo podría ser una aproximación hacia la cultura material desde un enfoque que intenta sintetizar los aportes disciplinares generados por la cultura digital, la cibernética, la biología y la filosofía de la técnica. Complejidades, simultaneidades técnicas y técnicas simultáneas complejas. A lo largo de su historia, la cultura occidental ha operado a partir del establecimiento de disecciones, reducciones y dualidades que situaran en dos polos del real aquellas cuestiones a ser comprendidas. La cultura occidental ha tomado a la simplificación y a la reducción como supuestos mecanismos de generación de conocimiento. La disección es el modus operandi de lo no-sintético. Los cimientos de esta maniobra intelectual se remontan a Platón, quien a través de la alegoría de la caverna argumentada en su obra “La República” (1) establece una primera división entre dos mundos: el de las Formas – aquellas entidades reales ubicadas en un universo ontológicamente ideal paralelo, es decir, aquel de la esencia misma de las cosas- y la realidad, aquella distorsión del real capaz de ser percibida por los humanos a partir de aproximaciones siempre tangenciales al mismo. La alegoría ejemplifica esta división entre mundos al establecer una escisión entre aquellos que sólo son capaces de ver las siluetas del real dibujadas por el fuego en el interior de la caverna –es decir, aquellos incapaces de aprehender el real, mas sólo la realidad- y aquellos que efectivamente logran introducirse en ese mundo ideal. El hecho de que la alegoría esté explicada como un proceso de traspaso de una instancia terrenal a una ideal, de desconocimiento a una de conocimiento, no sólo habla de la existencia de una serie de procedimientos dinámicos basados en la adquisición de conocimiento –es justamente este, según Platón, el modo de acceso al real-, sino también en una capacidad técnica para desarrollar dicha operación. Es aquí donde es posible identificar, en la génesis de la dualidad, que el desarrollo de la técnica de traspaso es simultáneamente el desarrollo del conocimiento sobre el conocimiento 1 El hilemorfismo (hyle: materia, morphe: forma) implicaba un mundo dividido entre materia y forma en donde puede concebirse a la forma sin materia, pero no la materia sin forma. Esto implica un fuerte condicionante de la idea por sobre la forma, en donde el material es simplemente lo que permite ser a la forma. La materia, de esta manera, no se ve involucrada en ningún tipo de gesta formal sino que es un mero medio para permitir emerger a la forma, cuya concepción es cerebral.