Docmentes AM cENTRO DE DOCUMENTACIÓN DE ARQUITECTURA LATINOAMERICANA (CEDODAL) Alberto Prebisch, testimonios del siglo que sE fuE Por Ramón Gutiérres y Parricia Méndes La figura de Alberto Prebisch es sin duda emblemática por lo intenso y variado de su vida. como hombre profesional, como pensador y polemista y, sobre todo, como protagonista vital de las dos terceras partes de nuestra historia secular. Probablemente pocas personas, apegadas al perfil bajo que cultivaba Prebisch alcanzaron, sin embargo, lugares espectantes como la Intendencia Municipal, la conducción universitaria y el reconocimiento profesional. Un arquitecto de éxito que sin embargo solamente pudo concretar un tercio de sus proyectos y que alcanzó renombre luego de batallar arduamente por sus ideas en la primera década de su vida profesional. Prebisch nos muestra una singular vivencia del profesional comprometido con la cultura de su tiempo, de un tiempo universal de reconocid raigambre eurocéntrica, pero a la vez un hombre de su espacio que nunca renegó de sus vivencias provincianas y que regresó, conmovido, a la re-lectura de sus verdades en la arquitectura popular. La documentación que presentamos en la exposición, fruto de la generosa disposición de su familia, comprende una serie de interesantes proyectos, muchos de ellos desconoci dos, como los de los conjuntos para una urbanización en San Luis -en sociedad con Luigi Piccinato (1950), un proyecto para Mercado en Rosario, Estadio en Córdoba, Auditorios para Victoria Ocampo en Palermo y para Sur, estudios para viviendas ruralesy. especialmente, los rastros de toda la gama de tesoneras propuestas y concesiones que implicaba el ejercicio profesional. Su archivo nos revela, en el diseño para el Sr. Canevari en la calle Cramer de Buenos Aires, una propuesta racionalista y la imposición del lenguaje de un lavado "academi cismo" francés que la voluntad del cliente estipuló posteriormente. O nos descubre, en pequeños croquis, la preocupación por el espacio y sobre todo por la articulación vertical a través de las escaleras. Podemos alli percibir la fuerza de las normativas municipales que imponen en Salta las respuestas neocoloniales o los escasos espacios a la libertad creativa que paradóji camente le brindan solamente familiares y amigos. La búsqueda de conciliar tiempoo y espacio con su pabellón hospitalario en Salta (1931) nos lo muestran en esa dificil tarea de caminar por los andariveles de un cambio razonable, y con la capacidad de conciliar pasado con futuro en un presente que ansiaba denodadamente fuera mejor. Prebisch, el criticado modernista de la revista Martin Fierro, encontrará un espacio para continuar su prédica en la católica revista Criterio, evidenciando que las posibili dades de encontrar nuevos caminos para el arte y la creación no estaban reñidas con su visión del mundo. Cuando Crterio se ve asediada por opciones jerárquicas que no comparte abandona, con sus amigos Dll' Oro Maini, Pico, Mendióroz y otros, aquel espacio y crea uno nuevo en Número, otra revista católica que testimonia la apertura del pensamiento de aquella época en la cual Eduardo Sacriste lo recuerda casi como un libre pensador en sus polémicas. Prebisch fue siempre un hombre de cultura humanista, convencido de la necesidad de dar testimonio de su pensamiento a través de sus textos y de sus obras. Participó activamente en los Cursos de Cultura Católica, en la Corporación de Arquitectos Católicos con su revista Estilo y en las manifestaciones artisticas de Convivio. Ello, sin dudas. lo ubicó como un personaje atípico en el contexto de los vanguardistas arquitectóni- cos de su tiempo, aunque él fuera quien inició estas prédicas varios años antes de la legada de Le Corbusier (1929) por estas tierras, con la Exposición Petorutti (1924) y sus articulos en Martin Fierro (1925-27) (a pag 138)