DESDE LA PATAGONIA DIFUNDIENDO SABERES - VOL. 18 - Nº 31 - 2021 ISSN (impresa)1668-8848 - ISSN (en línea) 2618-5385 60 LAS CIENCIAS EN LA ISLA VICTORIA Palabras clave: ciencias, conservación, Isla Victoria, naturaleza, Parques Nacionales. Giulietta Piantoni 1 Dra. en Historia piantonigiulietta@gmail.com 1 Centro de Estudios en Historia Regional (CEHIR), Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB), Universidad Nacional del Comahue (UNCo). Recibido: 23/04/2021. Aceptado: 19/06/2021. HISTORIA UN LABORATORIO A CIELO ABIERTO - G. PIANTONI, 18(31): 60–67 UN LABORATORIO A CIELO ABIERTO En el devenir del siglo XX Parques Nacionales desarrolló una importante varie- dad de estrategias para estudiar e intervenir la naturaleza. Este artículo propone un breve paseo por un caso testigo. Giulietta Piantoni La Isla Victoria se encuentra ubicada sobre el extremo neuquino del lago Nahuel Huapi, en el Parque Nacional del mismo nombre (ver Figura 1). Es la isla de mayor dimensión, con 20 kilómetros de largo y cuatro de ancho en su punto máximo, llegando a reducirse a 200 metros en su istmo central. Ha sido espacio de presencia humana desde hace por lo menos 3.000 años, de la cual tenemos conocimiento gracias a las pinturas rupestres y otros registros arqueológicos, lo que demuestra la capacidad y práctica de la navegación y un especial tipo de adaptación al entorno natural de quienes la visitaban. Tras el violento avance militar sobre Patagonia por parte del Estado argentino a fines del siglo XIX, se dis- puso la creación de una serie de colonias agrícola- pastoriles con la finalidad de ir ocupando el espacio anexado al territorio nacional. En la región del lago Nahuel Huapi se estableció una de ellas, del mismo nombre. Además de la llegada de colonos europeos y chilenos con el objetivo de afincarse en la zona, comenzaron a circular incipientes turistas “aventureros”. Estos visitantes eran sobre todo miembros de las familias más ricas de la sociedad argentina, atraídos por los relatos de viajeros de finales del siglo XIX. Entre ellos se encontraba Aarón Anchorena quien, en 1902, junto con dos amigos llegó al Nahuel Huapi. En una excursión de caza de fauna autóctona conoció la Isla Victoria. Luego de esa experiencia, y de regreso en Buenos Aires, gestionó y obtuvo una concesión para la explotación de la isla, refrendada por ley en 1907. Con el poder de usufructo de la isla, Anchorena nombró al ingeniero naval Otto Mühlenpfordt como administrador de la misma y se propuso la creación de una estancia con fines turísticos. Para ello se debía construir un astillero y disponer de un aserradero, abrir picadas y desmontar diversas zonas, edificar galpones, corrales, un tambo y un molino. Paralelamente a estas tareas se comenzó también con el cultivo de trigo y lúpulo para la producción de cerveza, y se introdujo flora y fauna exótica con la intención de embellecer y mejorar la existente en la isla, para lo que se organizó un vivero Figura 1. Mapa de la Isla Victoria, Parque Nacional Nahuel Huapi.