Nuevo Itinerario Septiembre 2016 Revista digital de Filosofa ISSN 1850-3578 134 Wenceslao Castañares Burcio, Historia del Pensamiento Semiótico. 1 La antigüedad grecolatina. Madrid: Trotta, 2014, 302 págs. Reseña de Héctor R. Bentolila Resistencia, junio de 2016 U.N.N.E En poco más de un siglo y medio de existencia, la semiótica ha evolucionado hasta consolidarse en la ciencia del signo que conocemos hoy. Desde finales del siglo XIX, cuando Ferdinand de Saussure en Francia y Charles S. Peirce en Norte América, coincidieron casi al mismo tiempo en proponerla como teoría general del signo o de la producción social del significado, la semiótica se ha ido independizando paulatinamente de las esferas del saber tradicionales como la medicina, la filosofía, la retórica o la dialéctica. En ese proceso, ella no sólo ha ampliado su campo de aplicación más allá de las fronteras del signo o símbolo lingüístico hasta las teorías de la acción social y de la comunicación, el psicoanálisis, la sociología o la crítica de la cultura, sino que, al mismo tiempo, ella ha profundizado reflexivamente en sus respectivas áreas temáticas, sus métodos de investigación y sus variadas maneras de abordar la dimensión simbólica de la experiencia. La consecuencia ha sido una impresionante profusión de interpretaciones e investigaciones que a partir del siglo pasado han venido poblando el territorio de discusiones semióticas con una extensa y diversa literatura especializada. Actualmente casi no hay terreno del saber filosófico, científico, social y cultural que no contenga en alguna parte una alusión a más de una de las cuestiones de que se ocupa esta ciencia del signo. Así, por ejemplo, hay libros de filosofía que justifican una “semiótica trascendental” como fundamento último de la reflexión filosófica; hay también teorías sociales que apelan a la semiótica como criterio de interpretación epistemológicamente relevante, filosofías de la ciencia y metodologías pensadas o formuladas a partir del esquema semiótico tridimensional de Peirce, y hay, por último, ensayos de semiología orientadas a distintos ámbitos de la investigación histórica. Lo que no hay todavía es una “historia de la semiótica”; de su origen y evolución como disciplina subordinada primero a las artes empíricas (techne), la medicina y la retórica, más tarde a la filosofía y la teología, y, posteriormente a la teoría de los signos lingüísticos. Aunque ha habido algunos intentos de aproximarse a una historia de la disciplina desde algunas de sus ramas o en relación con la filosofía del lenguaje o la lingüística como, por