Asclepio. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia
72(2), julio-diciembre 2020, p330
ISSN-L: 0210-4466
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RESEÑAS / BOOK REVIEWS
Pardo-Tomas, José; Zarzoso, Alfons, Sánchez-Menchero, Mauricio (eds.) Cuerpos mostrados. Regímenes de
exhibición de lo humano. Barcelona y Madrid, siglos XVII-XX. México-Barcelona: Siglo XXI editores-Anthropos,
2019, 252 páginas, 24 láminas [ISBN: 978-607-03-0951-9].
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En la segunda mitad del siglo XVI, el Estado Pont-
fcio inició un comercio de momias procedentes de
las catacumbas romanas que, convertdas en reli-
quias, pasaron a exhibirse para ser veneradas en nu-
merosas iglesias junto con no pocos especímenes de
sangre que podían licuarse. Esta teoría de cuerpos y
fuidos incorruptos se interpreta en el contexto de la
Contrarreforma y de cambios en los referentes sim-
bólicos del Barroco ibérico (Bouza Álvarez, 1990). A
este «régimen de exhibición» debe añadirse la ex-
traordinaria proliferación de representaciones del
cuerpo anatómico de Jesucristo o de algunos márt-
res, evidentemente inspiradas por los cánones rena-
centstas tanto en pintura, dibujo o escultura. La
imaginería religiosa, especialmente las tallas en ma-
dera de cuerpos masculinos desnudos como el Ya-
cente en ataúdes transparentes o del Cristo de la
Injurias zamoranos, se integró en la teatralidad de la
Semana Santa barroca –un régimen de exhibición
específco- y así ha llegado a nuestros días. La corpo-
reidad mostrada se inscribía en un discurso visual,
teatral, sobre el sufrimiento humano que contrasta
con los cuerpos apolíneos presentes en los tratados
de anatomía a remolque del De corpore fabrica o en
el David de la Piazza della Signoria forentna. Tene-
mos pues regímenes de exhibición, unos incrustados
en la educación médica, otros iconos del espacio pú-
blico o inscritos en una perfomance teatral muy cul-
turizada en el caso del catolicismo contrarreformista
y que contrasta con la idea expuesta, en su momento,
por Ortega y Gasset, que en el teatro clásico francés
del XVII los actores eran como estatuas que hablan,
una metáfora muy interesante. De algún modo el
contraste entre estos regímenes de exhibición pone
de relieve dualidades o polaridades, entre aquellos
basados simplemente en el hecho de mirarlos y aque-
llos encarnados en la proyección de sentmientos y
emociones.
El libro que nos ocupa se centra en regímenes de
exhibición basados en colecciones de piezas, herra-
mientas de exhibición, la mayor parte de las cuales,
quizás con la excepción de los monumentos funera-
rios, están destnadas a alimentar la curiosidad o a
formar parte de procesos educatvos en contextos
públicos y privados y en distntas arenas sociales. Si
el desnudo de Diane de Poiters, la Venus de Rafael
o la del Espejo velazqueña se inscriben en regímenes
privados de exhibición, las colecciones privadas de
curiosidades (artfacts), también.
Empiezo esta reseña con las primeras impresiones
que me produjo un primer examen del libro. Quizás
fuese una asociación libre en términos psicoanalít-
cos, pues el concepto analítco que los compiladores
de este volumen introducen en el subttulo -regíme-
nes de exhibición- me llevó a ello. Supongo que «re-
gímenes» permite un diálogo abierto con el «dispo-
sitvo» foucaultano, y de ello hay algunas referencias
en el libro. Considero esta propuesta conceptual -el
«régimen»- atnada y prudente. Pone de relieve la
necesaria toma de distancia acerca del signifcado y
del valor simbólico de la visualización de los cuerpos
o de los objetos, sin negar su inscripción en códigos
culturales propios de contextos culturales e históricos
específcos. «Régimen de exhibición» permite cierta
distancia escéptca, indispensable para esquivar los