ESPAÑA Y EL EUROPEÍSMO ACRÍTICO: 25 AÑOS DE INTEGRACIÓN ESPAÑOLA EN LA UE Javier Ramos Díaz * David Chico Zamanillo ** Salvador Catalán *** Recibido: 15 Septiembre 2011 / Revisado: 22 Septiembre 2011 / Aceptado: 2 Octubre 2011 39 INTRODUCCIÓN L os españoles tienen evidencias suficientes para afirmar que su sistema político es más estable y democrático y su sociedad más prospera, en gran medida por la integración de España en el proceso de construcción europea. Un repaso a las principa- les aportaciones políticas, sociales y económicas de los últimos 25 años pone de manifiesto lo sustan- cialmente positivo de la integración. Este proceso ha ido consolidando un europe- ísmo pragmático y emocional al mismo tiempo, pero carente de un enfoque crítico desde el que analizar y repensar, no tanto la UE desde España o a España desde la UE, sino ambas en su sentido único. Es lo que denominamos Europeísmo acríti- co que tiene que ver con la superación del centena- rio debate de España o Europa como solución o como problema. A diferencia de los Estados fundadores de la Comunidad, que buscaron en el proyecto de inte- gración la superación de conflictos y guerras fratri- cidas, principalmente la rivalidad franco-alemana, en España, el proyecto europeo ha estado siempre muy influido por una visión orteguiana, donde Europa se presentaba como la solución a los pro- blemas internos, tanto políticos, como socioeconó- micos. Es un europeísmo instrumental donde Europa se asociaba con “democracia” y “moderni- zación” y que hunde sus raíces en el XIX cuando políticos, pensadores y economistas como Joaquín Costa unen europeización a regeneración. Pero una vez integrados en la UE, el debate de España-Europa pierde su razón de ser y da paso a un consenso sobre lo positivo de la integración sin demasiadas propuestas críticas y autónomas. Es cierto que desde distintos sectores han surgido crí- ticas hacia aspectos concretos de la construcción europea y al papel de Europa en la globalización, sin abandonar en cambio el amplio consenso sobre el valor positivo del proceso de construcción euro- pea en su conjunto. Pero más allá de la lógica España-Europa y analizadas ambas realidades como una sola en el contexto mas amplio de la globalización, el europe- ísmo acrítico instalado en la acción política espa- ñola parece incapaz de favorecer un debate neta- mente europeísta sobre, por ejemplo, el avance federal de la UE, la consolidación económica de sus regiones menos favorecidas o la perdida de impor- tancia geo-estratégica en el nuevo contexto de la globalización. Ante este escenario el debate España-Europa adopta un perfil significativamente distinto que va desde el análisis “desde dentro” al análisis “desde fuera”. El debate sobre europeizar España o espa- ñolizar Europa pierde así el componente castizo que le inspira y pasa a ser parte de un debate más amplio donde la relación España-Europa queda subordinada a la relación Europa-Mundo. Este análisis “desde fuera” ofrece una perspec- tiva novedosa para valorar la integración de España en la UE. No nos centraremos tanto en los logros * Universidad Pompeu Fabra. E-mail: javier.ramos@upf.edu. ** Asesor de la Secretaría de Estado de Inmigración. E-mail: dchico@presidencia.gob.es. *** Universidad Complutense de Madrid. E-mail: salvadorcatalan@gmail.com. RHA , Vol. 9, Núm. 9 (2011), 39-52 ISSN 1697-3305