140 Vol. 38 - Nº 215 julio - septiembre 2003 Casos Clínicos Introducción. Desde que en 1853 Mal- gaigne describiera un dispositivo en for- ma de garra que se usaba de manera per- cutánea para tratar fracturas de rótula, son innumerables los progresos de la fijación externa tal y como la conocemos en nues- tros días (1). Al igual que los dispositivos para la fija- ción interna, el instrumental de fijación ex- terna ha evolucionado con gran rapidez du- rante las últimas dos décadas. Este avance se ha producido gracias a un exhaustivo análi- sis de las propiedades biomecánicas del fija- dor externo y a la introducción de biomate- riales resistentes, ligeros y transparentes a la radiografía (2). Sin embargo, los principios de la fija- ción externa han permanecido constantes. El fijador externo continúa utilizándose en la práctica clínica porque proporciona una fijación estable con bajo riesgo en fracturas o articulaciones. Es además regulable, per- mitiendo la corrección en la traslación, ro- tación y angulación, y permite el acceso a la extremidad para facilitar el cuidado de la herida y su reconstrucción quirúrgica (2). El concepto de fijación externa se asocia con el tratamiento de los traumatismos se- Resumen. Presentamos nuestra experiencia en el tratamien- to de las fracturas y de sus secuelas con el fijador externo Hoffmann II. Hemos intervenido 34 pacientes. En el 44% de los casos se trató de fracturas abiertas, en el 44% de fracturas cerradas, y en el resto de pseudoartrosis. El seguimiento medio fue de 14 meses (rango 12-18). En el 85% de los casos, se utilizó el fijador externo como tratamiento definitivo, y en el resto de forma temporal, hasta que las condiciones del paciente o de la lesión mejoraran, y permitieran aplicar un tratamiento definitivo. El tiempo medio de consolidación fue de 21 semanas (rango 6-27) y no hubo ningún caso de pseu- doartrosis, ni de lesión vasculonerviosa. Los resultados obte- nidos con este fijador externo son satisfactorios, siendo su implantación versátil y sencilla, por lo que recomendamos su uso para el tratamiento de las fracturas. Summary. We report our experience in the treatment of frac- tures and its consequences with the Hoffmann II external fixator. We have operated on 34 patients. In 44% of cases there were open fractures, in 44% closed fractures, and the remaining cases were non-unions. The average follow-up was 14 months (range: 12-18). In 85% of cases, we used the external fixator as a definitive treatment, and in the remaining as a temporary treatment, until the patient or injury conditions improved and it could be applied a definitive treatment. The average union time was 21 weeks (range: 6-27) and there were not cases of non-union or nerve or vessel injuries. The obtained results with this external fixator are satisfactory, being its application versatile and easy, therefore we recom- mend its use in the treatment of fractures. M. MALILLOS TORÁN, A. MARTINEZ MARTÍN, J. CUENCA ESPIERREZ, A. HERRERA RODRÍGUEZ SERVICIO DE CIRUGÍA ORTOPÉDICA Y TRAUMATOLOGÍA. HOSPITAL UNIVERSITARIO MIGUEL SERVET. ZARAGOZA. Tratamiento de las fracturas y de sus secuelas con el fijador externo Hoffmann II Treatment of fractures and its consequences with the Hoffman II external fixator Correspondencia: Manuel Malillos Torán, C/ Fernando el Católico nº 50, 5º izquierda 50009 Zaragoza e-mail: mmalillost@yahoo.es