312 FMC. 2017;24(6):312-8 Actualización El cuerpo y la palabra: diferencias interlingüísticas y sus consecuencias en el ámbito de la salud Lluïsa Gràcia, Carla Ferrerós y Alícia Baltasar* Grup de Lèxic i Gramàtica. Universitat de Girona. Girona. España. *Correo electrónico: alicia.baltasar@udg.edu Puntos clave En España conviven una gran diversidad de lenguas y culturas a causa de la llegada de personas extranjeras durante la última década del siglo pasado. La gran diversidad lingüística provoca dificultades en la comunicación entre los autóctonos y las personas extranjeras. Las dificultades de comunicación pueden generar problemas en los centros de salud. Algunos de los problemas se dan cuando ya se comparte una de las lenguas de acogida. Las diferencias de categorización, es decir, las diferentes maneras de entender y concebir la realidad propia de cada comunidad, provocan problemas de comunicación difíciles de detectar. Uno de los ámbitos en los que las diferencias interlingüísticas son más relevantes en los centros de salud es el cuerpo humano y las emociones, que son el tema principal de la comunicación asistencial. Otras diferencias de categorización en ámbitos generales (gama cromática, relaciones de parentesco, tiempo y espacio) también tienen repercusiones en la comunicación asistencial. Existen diferencias interlingüísticas no relacionadas con la categorización (modo de formular o responder preguntas) que pueden provocar graves malentendidos o deteriorar la confianza entre los interlocutores. Las diferencias entre las comunidades lingüísticas en el lenguaje gestual puede llevar a interpretaciones erróneas de algunos mensajes. La consciencia por parte de los profesionales de la salud de que existen diferencias interlingüísticas como las aquí expuestas podría evitar algunos problemas generados por malentendidos en los centros de atención primaria. Palabras clave: Introducción: ¿Por qué no nos entendemos, si hablamos en la misma lengua? La realidad lingüística y cultural en España, especialmente en algunas zonas, empezó a cambiar de un modo notable a partir de los últimos años del pasado siglo. La llegada y esta- blecimiento de personas provenientes de todos los continen- tes, incluidos los niños adoptados que llegan a España ha- biendo aprendido ya una de las lenguas de su país de origen, ha llevado consigo la convivencia de una notable cantidad de lenguas y de culturas, de maneras de entender, concebir y nombrar la realidad (por ejemplo, solo en Cataluña se hablan alrededor de 300 lenguas) 1 . Buena parte de estas diferencias tienen un papel muy importante en la comunicación entre los autóctonos y las personas llegadas de otras zonas del pla- neta. Más allá de las dificultades obvias que puede ocasionar el hecho de que dos personas no tengan ninguna lengua en