Presentamos el caso de un varón de 22 años de edad, sin antecedentes personales de in- terés. Consulta por la aparición paulatina en los últimos 3 meses de cientos de pápulas entre 1 y 2 mm de diámetro, de bordes netos, localizadas en el antebrazo derecho y limita- das exclusivamente al área de un tatuaje rea- lizado 4 años antes (fig. 1). En la proximidad se apreciaban 2 lesiones hiperqueratósicas filiformes, de aproximadamente 0,5 cm de diámetro (fig. 2), sugestivas de verrugas y que el paciente ya había apreciado 2 años antes de realizarse el tatuaje. No refería nin- gún traumatismo en la zona. Los exámenes de laboratorio, que incluían el VIH y los virus de la hepatitis B y C, resul- taron normales o negativos. El estudio histo- patológico mostró la presencia de acantosis, una leve hiperqueratosis y una mínima papi- lomatosis de la epidermis, con depósitos de material amorfo del tatuaje en la dermis. Con los datos clínicos e histopatológicos se estableció el diagnóstico de «verrugas en tatuaje». Se comentó con el paciente las dis- tintas opciones terapéuticas, pero ante la probable alteración de su tatuaje no aceptó ninguna de ellas. Hay varios casos descritos de verrugas so- bre tatuaje; en todos ellos transcurren varios años hasta la aparición de las verrugas 3-6 . Los autores consideran que la buena delimi- tación de las lesiones al área tatuada implica que la inoculación del virus se produce du- rante la realización del tatuaje, en posible re- lación con una verruga previa que el pacien- te presentara en el área tatuada o en la saliva del artífice, en la tinta o el instrumen- tal utilizado 3,4 . En nuestro caso la proximi- dad de 2 verrugas previas aumenta la sospe- cha de la presencia de alguna otra en el área decorada y su diseminación traumática. El diagnóstico diferencial, dado el largo tiempo de latencia, debería establecerse con las queratosis seborreicas eruptivas de tipo acantoma inflamatorio 8 . La cercanía de 2 verrugas y la aparición en las últimas semanas de lesiones filiformes apoyan el diagnóstico de verruga sobre tatuaje. Benigno Monteagudo Sánchez a , Elvira León Muiños b , Ignacio Suárez Conde a y Iosu Antón-Badiola c a Servicio de Dermatología. Centro Médico POVISA. Vigo. Pontevedra. España. b Servicio de Microbiología. Complejo Hospitalario Universitario. Santiago de Compostela. La Coruña. España. c Servicio de Anatomía Patológica. Centro Médico POVISA. Vigo. Pontevedra. España. BIBLIOGRAFÍA 1. Mangas de Arriba C, Carrascosa JM, Ribera M. Efectos secundarios de los piercings y los tatua- jes. Piel 2004;19:200-5. 2. Stinco G, De Francesco V, Frattasio A, Quinkens- tein E, Patrone P. Malignant melanoma in a tat- too. Dermatology 2003;206:345-6. 3. Trefzer U, Schmollack KP, Stockfleth E, Sterry W, Kolde G. 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En algunos casos pueden coexistir comedones abiertos 3 o pústulas 4 . Nosotros hemos podido observar un caso en una mujer de 50 años de edad, sin ante- cedentes personales de interés, que consultó por presentar desde hacía 3 años múltiples lesiones cutáneas asintomáticas de pequeño tamaño, localizadas de forma bilateral en la concha y el área preauricular. La paciente no recordaba antecedentes de traumatis- mos, agresión química ni aplicación de me- dicamentos tópicos en la región afectada. A la exploración dermatológica se obser- van en la concha y la región preauricular, de forma bilateral, múltiples microquistes blan- coamarillentos agrupados sobre una base ligeramente eritematosa (fig. 1). No se evi- denciaron pústulas ni comedones en ningu- na de las placas. En el estudio histopatológico se aprecia la presencia de varios quistes de pequeño tamaño, revestidos por varias capas de un epitelio estratificado y sus luces ocupadas por queratina ortoqueratósica, situados en la dermis reticular (fig. 2). Algunos de los quistes estaban rodeados por un discreto in- filtrado linfocitario. Con estos datos se estableció el diagnósti- co de milio en placa en la concha y la región preauricular de forma bilateral. Esta entidad es más frecuente entre la cuarta y la sexta décadas de la vida, con cierto predominio en el sexo femenino 2 . La localización más común es la región retroauricular, donde las lesiones pueden asentar con carácter unilateral 4 o bilateral 2,5 . Con menos frecuencia se han descrito casos en los lóbulos auriculares, la región preauri- cular de forma bilateral 3 , los párpados 6 , el canto interno, la zona paranasal 7 , la región supraclavicular, la región submandibular bi- lateral, el dorso de las manos 8 y las piernas 9 . 528 Cartas al Director Piel 2004;19(9):526-9 90 Figura 1. Múltiples verrugas sobre tatuaje, alguna ya filiforme. Figura 2. Verrugas previas a la realización del tatuaje, situadas en su proximidad. 95.358 Figura 1. Pequeños quistes blancoamari- llentos en la concha y el área preauricular. Figura 2. Quistes epidérmicos en la dermis reticular.