23 La zona de cizalla de Campillo: accidente tectónico a escala continental en el suroeste del Macizo Ibérico Campillo shear zone: continental tectonic structure in the southweast of the Iberian Massif L. Eguiluz (1) , O. Apalategui. (3) , M. Carracedo (2) y F. Sarrionandia (2) (1) Departamento de Geodinámica de la Universidad del País Vasco, Apdo. 2111, 01006 Vitoria. (2) Departamento de Mineralogía y Petrología de la Universidad del País Vasco, Apdo. 644, 48080 Bilbao. (3) Área de Paleontología de la Universidad de Extremadura, Avenida Elvas s/n, 06071 Badajoz. ABSTRACT We describe the main features of the Campillo shear zone, a band of intense deformation made of mylonitic to ultramylonitic rocks bearing a vertical foliation and subhorizontal stretching lineations. The shear zone is more than 2 km thick and extends along more than 100 km representing one of the largest tectonic structures of the Ossa-Morena Zone, comparable to the Badajoz-Córdoba Blastomylonitic Belt. Its long- lasting activity and influence on the paleogeography and stratigraphy of a number of sedimentary sequences allow to consider the Campillo shear zone as an exceptional example of a continental-scale rectilinear high-angle fault zone within the Variscan orogen. Key words: shear zone, milonites, variscan, Ossa-Morena Zone, Badajoz. Geogaceta, 37 (2005), 23-26 ISSN: 0213683X Introducción Las zonas de falla de alto ángulo (‘rectilinear high-angle fault zones’) de escala continental son uno de los rasgos característicos de muchos orógenos, en especial de los de tipo cicumpacífico (Moores y Twiss, 1999). Estas zonas, de longitud kilométrica, se extienden a lo largo de los orógenos con buzamientos elevados y anchuras desde cientos de me- tros a más de 10 km, mostrando una milonitización generalizada con bandas más estrechas de ultramilonitas. Pueden acomodar desplazamientos de gran enti- dad y llegar a yuxtaponer zonas con evo- luciones paleogeográficas o tectonometamórficas contrastadas. Ade- más, constituyen límites estructurales mayores en muchas cadenas orogénicas, siendo frecuente que tengan historias complejas y muy dilatadas en el tiempo, pudiendo representar en ocasiones restos de antiguas suturas (e.g., Línea Insúbrica en los Alpes, Falla Mother Lode en Sierra Nevada, etc.). En consecuencia, su cono- cimiento es importante para interpretar la evolución geodinámica de los orógenos. La cadena Varisca está compartimentada por numerosas fallas o bandas de cizalla las cuales han sido utili- zadas desde antiguo (e.g., Kossmat, 1927) con fines de subdivisión en ‘zo- nas’, caracterizadas éstas por presentar evoluciones tectonometamórficas dife- renciadas. Buenos ejemplos de ello son las denominadas zonas de cizalla Nord- Armoricana, Sur-Armoricana o el corre- dor blastomilonítico de Badajoz-Córdo- ba, cuya correlación ha permitido definir la existencia del denominado Arco Ibero- Armoricano (Matte y Ribeiro, 1975). No obstante, las posibles correlaciones entre estos accidentes tectónicos adolecen, por lo general, de grandes incertidumbres. En este trabajo se describe por vez primera una banda de cizalla de grandes dimen- siones en el sector meridional del Macizo Ibércio y se discute su importancia, así como las relaciones con otras estructuras similares e implicaciones en la estructuración de los principales macizos o afloramientos de zócalo pre-Mesozoico del sector septentrional de la Zona de Ossa-Morena (ZOM). Encuadre geológico Siguiendo criterios similares a los uti- lizados para el caso de la Cadena Hercínica centroeuropea, el Macizo Ibé- rico ha sido subdividido clásicamente en zonas caracterizadas por poseer secuen- cias estatigráficas y rasgos tectono- metamórficos diferentes (Lotze, 1945). La compartimentación en el seno de las zonas mayores así establecidas es más lla- mativa en el caso de una de ellas, la ZOM situada en el sur de dicho Macizo, lo que llevó en trabajos posteriores a una subdi- visión de dicha Zona en múltiples ‘domi- nios’ y ‘unidades’ limitados por fallas (e.g., Delgado-Quesada et al. , 1977; Arriola et al. , 1984; Apalategui et al., 1990). Sin embargo, pese a las numerosas fallas de desgarre y bandas de cizalla de gran envergadura y complejidad evoluti- va (Bandres, 2001), la geología de la ZOM responde a un modelo relativamen- te simple, condicionado por la superposi- ción de dos ciclos orogénicos, uno cadomiense y otro varisco. El corredor blastomilonítico (Burg et al., 1981), el rasgo más conocido de la ZOM, se caracteriza por una deformación milonítica generalizada y sus límites han sido ubicados en diferentes fallas (Apalategui et al. , 1985; Azor et al. , 1994; Abalos et al., 1991). En la ZOM se pueden reconocer tres áreas principales que, de norte a sur, son (Eguiluz et al., 2000): (i) un dominio de arco volcánico, coincidente a grandes ras- gos con el ‘Dominio de Obejo- Valsequillo-Puebla de la Reina’(DOVPR) de Apalategui et al.