UTILIZACION DE LA SEMILLA DE GIRASOL (NORMAL Y ALTA EN ACIDO OLEICO) EN LAALIMENTACION DE VACAS LECHERAS V. ORTIZ Centro de Capacitación y Experimentación Agrarias Ctra. El Viso, km. 2. Apartado de Correos 14 14270 Hinojosa del Duque (Córdoba) A. GOMEZ CABRERA Y. MENA Dpto. de Producción Animal ETS Ingenieros Agrónomos y de Montes Avda. Menéndez Pidal, s/n. Apartado 3048 14080 Córdoba RESUMEN De un rebaño de 24 vacas frisonas, alimentadas con una ración forrajera de base, variable según la época, y con una mezcla de diversos alimentos concentrados (pulpa de remolacha, semilla de algodón, harina de soja, pien- so compuesto de producción y correctores vitamínico-minerales), se utilizó una media de 15 vacas en lactación para realizar tres ensayos, incorporando distintos niveles de semilla de girasol normal y uno de girasol alto olei- co a la mezcla de concentrados y comparándolos en cada caso con una dieta control. En el primer ensayo, teniendo como base forrajera ray-grass verde y paja de cereal, se incorporó un 6,75 p. 100 de semilla de girasol normal (G1) en sustitución de componentes de la mezcla, manteniendo el equilibrio iso- proteico e isoenergético. En el segundo ensayo, sobre una ración de base compuesta por ensilado de avena, heno de avena y paja de cebada, se incorporó un 13 p. 100 de semilla de girasol normal (G2) y en el tercero, sobre la misma base forrajera anterior, se añadió semilla de girasol rica en ácido oleico (GA02). La duración de cada ensayo fue de dos meses y medio, realizándose comparaciones de cada mezcla experi- mental con su respectivo control, en su diseño cruzado. El consumo de concentrado descendió ligeramente, aunque no significativamente, con la inclusión de la semilla de girasol. La condición corporal de las vacas se mantuvo prácticamente constante. La producción de leche descendió, aunque no significativamente, -1,31 1 para la dieta G2, -0,81 1 para la GAO2 y -0,41 1 para la G1. Su composición no varió, salvo en el porcentaje de grasa, que descendió -0,31 puntos en la G2 (p < 0,05). El porcentaje de ácidos grasos insaturados aumentó significativamente (p < 0,001) con las tres dietas experimenta- les, aunque el de poliinsaturados sólo lo hizo para el tratamiento G2 (p < 0,01). PALABRAS CLAVE: Vacas lecheras Semilla de girasol Producción de leche Calidad leche Invest. Agr.: Prod. Sanid. Anim. Vol. 13 (1, 2 y 3), 1998 Recibido: 8-3-96 Aceptado para su publicación: 1-8-97 brought to you by CORE View metadata, citation and similar papers at core.ac.uk provided by idUS. Depósito de Investigación Universidad de Sevilla