Goldsmith darwinista José Ángel García Landa Universidad de Zaragoza Oliver Goldsmith era un tanto dado (y no es en eso excepcional) a crear, en sus ficciones y poemas, proyecciones autobiográficas, variaciones imaginativas de su propia vida, reflexiones sobre su personalidad. Así sucede con los versos sobre el muchacho con el rostro marcado de viruelas en el poema "The Deserted Village". En diversas ocasiones reflexiona en sus obras sobre la benevolencia, el altruismo, y su problemática. Goldsmith atribuía muchos de sus problemas financieros, en su propia vida, a su altruismo, aunque otros los han atribuído a su falta de previsión, su gusto por el lujo inútil, y su adicción al juego. Sea como sea, con frecuencia proyectó el autor parte de su carácter sobre personajes improvidentes y benevolentes, a modo de autoadmonición. Sucede esto en su novela The Vicar of Wakefield (1766) y un drama escrito un tanto a rebufo del éxito de esa obra, The Good-Natured Man (1768). Un personaje contradictoria o ambiguamente benevolente y altruista es el "Hombre de Negro" de sus Cartas Chinas (ver mi ensayo sobre "El Hombre de Negro"). También es el caso del protagonista del relato que aquí examinaremos, conocido a veces como "Asem, the Man-Hater", un relato al estilo "oriental" de Las Mil y una Noches que es no sólo una admonición moral para el lector, sino también una reflexión sobre el altruismo más profunda de lo que podría parecer. Propondremos, de hecho, que la reflexión de Goldsmith alcanza los límites de la reflexión ecológica y sociobiológica, y que anticipa algunos aspectos de las teorías de Charles Darwin sobre los ecosistemas y la selección natural. Si muchas veces no se cae en la cuenta de que Darwin es un gran pensador ecologista, menos todavía se tiene en cuenta que las reflexiones de Darwin sobre estas cuestiones, y en concreto sobre los resultados evolutivos de la voluntad de supervivencia y la lucha por la vida, se encuentran enraizados en el pensamiento ilustrado del siglo XVIII. Sí se ha señalado con frecuencia que las teorías biológicas de Darwin cristalizaron con su lectura de Malthus y de Adam Smith, y que tanto los conceptos de superpoblación y escasez de recursos usados por el primero, como la "selección natural"