C o m u n i c a c i o n e s C o m u n i c a c i o n e s Al otro lado del espejo y lo que Lorenzo encontró allí: sobre la palabra y el silencio en Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez y de Cuerda-Azcona Daniela Cecilia Serber Universidad del Salvador Resumen Los girasoles ciegos de Alberto Méndez se inscribe en el gran conjunto de obras literarias españolas contemporáneas que abordan la Guerra Civil y la posguerra, y la recuperación de la memoria histórica, traumática y mutilada. Algunas están atravesadas por cierto ánimo conciliatorio; otras, como Los girasoles ciegos, ponen de relieve el conflicto, lo exteriorizan en toda su magnitud. Ponerle palabras al silencio, darle un nombre a la ausencia, hacer público el vacío, nos acerca a la verdad, al conocimiento, a la comprensión. En la obra de Méndez, voz y silencio marcan dos ámbitos irreconciliables: el afuera y el adentro, los otros y “nosotros”, lo anónimo y lo oficial, la luz y la oscuridad, la memoria y el olvido, la vida y la muerte. Sin embargo, estos términos no son absolutos: pueden invertirse e, incluso, convertirse en una unidad contradictoria o paradójica. La película de Cuerda y Azcona retomará esta serie de dicotomías y también la contradicción. Proponemos analizar, a partir de la idea de la inversión de opuestos y de la paradoja, el “diálogo” que entablan la palabra y el silencio en la obra de Méndez y en la de Cuerda y Azcona, en un espacio simbólico. Palabras clave: narrativa - cine - Guerra Civil - posguerra - memoria 1. Introducción Los girasoles ciegos de Alberto Méndez se inscribe en el gran conjunto de obras literarias españolas contemporáneas que abordan la Guerra Civil y la posguerra, y la recuperación de la memoria histórica, una memoria traumática y mutilada. En la actualidad, son muchos los trabajos que las estudian desde diferentes perspectivas: en ellos, se destaca que algunas están atravesadas por ciertos ánimos conciliatorios, pero otras, como Los girasoles ciegos, sin embargo, lejos de dejar un mensaje pacificador, ponen de relieve el conflicto, lo exteriorizan en toda su magnitud, lo hacen público (Ennis, s/d). Sólo así, reza el epígrafe de Carlos Piera, será posible asumir y, por lo tanto, superar la tragedia, hacer el duelo. En la obra de Méndez, Lorenzo, el niño de la cuarta historia, ya adulto, tal vez sea capaz de comenzar este camino porque ha logrado patentizar la ausencia, hacer suya la existencia del vacío, en palabras de Piera, cuando le pone voz, muchos años después, al silencio que marcó su niñez, cuando puede nombrarlo y, así, conocerlo y reconocerlo como verdadero. Esa será su compensación. Lo mismo sucede con el joven poeta de la segunda historia: sólo (se) distingue, (se) reconoce, sabe lo que siente y se siente cuando escribe su diario. Dejar de escribir es morir, igual que para Juan Senra, el profesor de chelo de la tercera historia, que escribe y reescribe la carta “hacia” su hermano. Ese diario y esa carta también hacen evidente la ausencia y se apropian del vacío, como asimismo lo harán los libros de Ricardo Mazo o el poema de Antonio Machado que recita en la película de Cuerda y Azcona. Ponerle palabras, dar un nombre a la ausencia, al vacío, a la muerte, nos acerca a la verdad, al conocimiento, a la comprensión. El silencio, en cambio, a la realidad (no necesariamente verdadera), al desconocimiento y a la incomprensión. Tal vez por eso, en la obra de Cuerda y Azcona, Lorenzo niño no comprende el poema de Machado que lee su 1 La Plata, FAHCE-UNLP, 3 al 5 de octubre de 2011 sitio web: http://congresoespanyola.fahce.unlp.edu.ar - ISSN:2250-4168 DIÁLOGOS TRANSATLÁNTICOS. MEMORIA DEL II CONGRESO INTERNACIONAL DE LITERATURA Y CULTURA ESPAÑOLAS CONTEMPORÁNEAS. Raquel Macciuci (Dir.) Volumen III: Literatura, arte, cine, otros medios: diálogos, cruces y convergencias. Raquel Macciuci (Ed.)