José Luis de Imaz ¿Adiós a la teoría de la dependencia? Una perspectiva desde la Argentina1 Pienso que estamos en los estertores de la teoría y literatura depen- dentista. Esta teoría ha cumplido un ciclo importante y ha sido el primer ensayo colectivo de formular un cuerpo de hipótesis desde el área latinoamericana. Supongo también que este conjunto de formulaciones hipotéticas, modelos e investigaciones empíricas, no caerán como un todo. Al contrario, articuladas con explicaciones parciales anteriores, nos habrán enriquecido mucho (creo en la acumulación conceptual gradualista de las ciencias sociales). Mis dudas sobre la vigencia inmediata de estas concepciones no se cen- tran tanto en su validez intrínseca, cuanto en algunos excesos come- tidos. Y en los peligros ajenos a este tipo de explicaciones. a) El peligro de la explicación absoluta En Ciencias Sociales, siempre habíamos adherido a lo que otros ela- boraron. Así fuimos universalistas sin quererlo, es decir entendiendo como categorías universales a las que imaginaron en el "centro". Hubo excepciones por supuesto, tal como ocurrió con algunos ensa- yistas del siglo xix, tan inmersos en sus lecturas como en las reali- dades locales; con Alejandro Bunge —que fue capaz de repensar la problemática argentina de las primeras décadas de este siglo al margen de los cánones intelectuales de su época— y con los prime- ros informes de CEPAL. Frente al universalismo copiado, la reacción de la literatura de- pendentista tuvo algo de provinciano, al menos en sus declaradas expectativas de brindar una explicación zonal fuera de las peligro- sas generalizaciones "urbi et orbi". Y la teoría de la dependencia se fue perfilando como una natural respuesta a la presunta validez ^-Esta reflexión es el fruto de un seminario interdisciplinario —sobre el tema del epígrafe— que se llevó a cabo entre agosto de 1971 y diciembre de 1972, Allí trabajamos juntos economistas, sociólogos, expertos en relaciones interna- cionales, diplomáticos de carrera, historiadores sociales, científicos, políticos, auditores militares e ingenieros. En el seminario se debatieron aspectos teóricos pero se introdujeron "datos" y "hechos". De allí surgieron algunos trabajos indi- viduales. La presente versión, madurada durante un año, fue revisada —y en- riquecida— por los doctores Eduardo A. Zalduendo, Luciano Tomassini, y el Lie. Carlos Pérez Llana. [49]