Copyright © 2021 de los autores. Ediciones INTA Pautasso J.M., Melchiori R. y Barbagelata P. 2021. Serie Extensión INTA Paraná Nº 86, pág. 88-94 ISSN 0325 - 8874 SERIE DE EXTENSION INTA PARANA 88 Diagnóstico y fertilización del cultivo de trigo en Entre Ríos Pautasso J.M. 1, 3 , Melchiori R. 2 y Barbagelata P. 2, 3 . 1´AER INTA Diamante; 2 INTA EEA Paraná; 3 FCA UNER. Para determinar las necesidades de fertilización de un cultivo se deben evaluar las condiciones de fertilidad del lote a implantar. Un adecuado diagnóstico de fertilidad busca responder a las preguntas: ¿es suficiente el nivel de nutrientes de este suelo para alcanzar un determinado rendimiento del cultivo a implantar? Y si uno o más nutrientes no son suficientes: ¿cuánto, cuándo y cómo se deben aplicar? En la práctica, existen distintas herramientas de diagnóstico que buscan responder la primera pregunta; en nuestro caso la herramienta que usaremos es el análisis de suelos. A la segunda pregunta la responderemos a partir de principios científicos y de experimentos de campo que los confirman. El cultivo de trigo es el principal cultivo de invierno en Argentina. En relación al total del país, en Entre Ríos se implanta cerca del 10 % del trigo (Magyp, 2021). Las deficiencias nutricionales limitan el rendimiento alcanzable cada año, siendo la magnitud de la deficiencia la que definirá el efecto de dicho nutriente sobre el rendimiento. La herramienta más difundida y utilizada para conocer la disponibilidad de algunos nutrientes es el análisis de suelos. Esta herramienta tiene ventajas y limitaciones, algunas de ellas, serán tratadas a continuación, al analizar los principales nutrientes que se informan como limitantes para la producción de trigo en la provincia. Nutrientes limitantes en trigo: ¿Cómo se evalúa la disponibilidad?, ¿cómo se decide la fertilización? Nitrógeno: es el nutriente que generalmente más limita la producción. El enfoque más utilizado para realizar las recomendaciones de fertilización con nitrógeno (N) se basa en relacionar el rendimiento de grano y la disponibilidad inicial de N (kg N ha -1 ) del suelo, determinando la concentración de N de nitrato (N-NO3 - ), y el N añadido como fertilizante. La suma de ambas fuentes (suelo + fertilizantes) se denomina nitrógeno disponible (ND) y debe alcanzar un determinado valor para que el N no limite la producción de trigo; dicho valor se denomina umbral de ND. En Entre Ríos la determinación de la concentración de nitratos en los primeros 20 cm del suelo ha demostrado ser un buen indicador de la disponibilidad de N para las plantas, sin necesidad de mediciones a mayores profundidades. Una simplificación de este método es lo propuesto por la EEA Paraná del INTA, donde se ajustó un umbral de ND único para la región que recomienda alcanzar 100 kg ha -1 de ND (0-20 cm); con este umbral estaremos abasteciendo la cantidad suficiente de nitrógeno para un rendimiento de 3500-4000 kg de trigo ha -1 . Un desafío para mejorar el manejo del N deriva del principio agronómico: “el rendimiento alcanzable impulsa el umbral de ND, siendo su principal determinante”. A continuación, proponemos un método de ajuste de la nutrición nitrogenada según el rendimiento alcanzable; dicho rendimiento surgirá de la interacción entre genotipo (asociado al mejoramiento genético que puede ser apropiado por el productor a partir de las variedades liberadas al mercado), el ambiente y el manejo agronómico (fertilización, manejo de malezas, entre otras). El factor del ambiente que mayor impacto tiene en el rendimiento del trigo en nuestra región es la disponibilidad de agua en el perfil del suelo al momento de la siembra, cuya recarga depende fundamentalmente de las lluvias otoñales, ya que durante el invierno las lluvias generalmente son escasas. En la Figura 1 se muestran las relaciones entre el rendimiento del trigo en función de la cantidad de precipitaciones ocurridas durante el otoño en los últimos años; quedando definidos dos modelos de rendimientos: Uno más bajo que corresponde a un manejo promedio (rendimientos alcanzados por el promedio de los productores de los departamentos Paraná, Diamante, Victoria y Nogoyá según lo informado cada año por la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BCER, 2021)). De